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RAZONES VERDES A FAVOR DEL SÍ A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

RAZONES VERDES  A FAVOR DEL SÍ A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

David Hammenstein, Eurodiputado de Los Verdes españoles.null
Francisco Garrido , Diputado de Los Verdes en el Congreso de Diputados.

¿Esta constitución es un instrumento adecuado para avanzar hacia una Europa política más democrática, ecológica y solidaria?.

Esta es la pregunta central para reflexionar sobre el voto de la izquierda en el próximo referéndum sobre la constitución europea. Pero para responderla es preciso desglosar previamente otros interrogantes.

1. ¿Qué significa decir SÍ a una Constitución?. Supone decir SÍ a la construcción de un nuevo escenario y agente político europeo, más unitario y más fuerte en el contexto de incertidumbre, inseguridad y peligros mundiales, superando con ello los estrechos límites de una Europa que hasta ahora, ha sido esencialmente una unión económica acompañada de un embrionario espacio político supra-estatal, y aún muy imperfecto.

¿Restará la Constitución europea competencia y protagonismo al Parlamento europeo? ¿Supondrá un retroceso con respecto al desarrollo legislativo de los derechos básicos de ciudadanía? ¿Impulsará nuevos derechos ecológicos y socioculturales mejorando con ellos las normativas ambientales y sociales vigentes hasta ahora?.

Podemos decir, que si se compara con el presente de los Estados nacionales y de la Unión Europea, ni en el plano de los principios y valores fundacionales, ni en el plano de los derechos y de las instituciones se dará un paso atrás. Pero también reconocemos críticamente, que aunque se avanza en el terreno de los derechos democráticos de la ciudadanía europea y de la gobernabilidad supra-estatal, el actual déficit democrático no se supera en el grado que sería necesario y deseable. Estamos convencidos que después de aprobarse la Constitución Europa se abrirá un abanico de oportunidades nuevas para impulsar políticas y legislaciones que avancen hacia un mayor protagonismo y protección de la ciudadanía europea, y no sólo de los estados nacionales miembros. A pesar de que este proyecto constitucional de una Europa política no llega a satisfacer plenamente nuestras aspiraciones como verdes, no podemos afirmar alegremente que estamos ante un problema de involución o de congelación de los ideales universalistas y valores europeístas.

2. ¿Hay alternativas reales a esta Constitución? Nos estamos refiriendo a las limitadas posibilidades políticas que están en el actual juego de agentes históricos, y por tanto no se trata de nuestros sueños e ideales. No hablamos de imaginación ni de las alternativas que deseamos o que nos gustarían en coherencia con nuestros valores y principios verdes. Lo cierto, es que el actual documento constitucional ha sido ha sido elaborado en lentas y trabajosas negociaciones entre los gobiernos y estados miembros, y en el contexto de sus desiguales correlaciones de fuerzas e intereses. El fruto es un único documento constitucional. Y esta es la única realidad fáctica y política a la que nos enfrentamos con el referéndum europeo ya que no hay otro texto constitucional alternativo a votar. Por tanto, hoy por hoy no hay "otra vía alternativa factible" al SÍ, salvo el insensato camino del NO a la Constitución: la regresión y la parálisis en la actual situación de la Europa económica y del dominio de los estados y sus diversos intereses particularistas.

¿Se puede llegar a creer que de triunfar el No a la Constitución europea vendría mágicamente un nuevo texto más democrático, europeísta y ecológico, sin el apoyo de los gobiernos y estados miembros? Sólo habría una única alternativa sobre la mesa, un más de lo mismo que ya conocemos: la vuelta a los acuerdos de Niza. Es decir, una peligrosa parálisis de la construcción política de Europa, con imprevisibles consecuencias de todo tipo. De seguro, que de darse un triunfo del NO sería una gran noticia para la derecha xenófoba, para los nacionalistas de Estado o para la actual administración americana.

3. ¿Quién podría interpretar y gestionar el NO a la Constitución europea?

Si triunfa el SÍ adoptaremos el nuevo marco y regulación política que se aprueba como guía en la construcción europea. Habrá un contexto normativo e institucional conjunto y supra-estatal que hasta ahora no existían. Será una Europa más integrada y cohesionada, más democrática y social, y con muchas más oportunidades de avanzar en la urgente transición hacia formas de vida más ecológicas y sustentables.

No por ello, dejamos de reconocer que este proyecto constitucional está muy alejado de lo que nosotras y nosotros como verdes desearíamos en cuanto a la posibilidad de unos avances más exigentes. Pero no hay duda en cuanto a quienes serían los ganadores si triunfara el No. Sería la victoria de las fuerzas sociales y los proyectos políticos de la extrema derecha, de los ricos euro-escépticos y la izquierda post-comunista.

¿Puede alguien pensar ingenuamente que serían los movimientos sociales alternativos o el tejido de la ciudadanía crítica los que gestionarían un eventual triunfo del NO?

¿Persistirían en el simple tacticismo muchos de los que ahora piden el NO a la vez que piensan que va a salir el SÍ, si valoraran y tuvieran en cuenta los riesgos reales del éxito del NO?

Este mismo ejercicio de irresponsabilidad e irrealismo es un ejemplo de la enorme debilidad y confusión de las posiciones de izquierda que ahora piden el NO a la constitución, pero curiosamente lo defienden con argumentos y retóricas a favor de más Europa y más democracia .

Pero de triunfar el NO, sus consecuencias políticas serían las contrarias: ya hay demasiada Europa y tenemos que fortalecer el atomicismo y los poderes de los Estados-nación. Lo que desde nuestra óptica verde sería equivalente a apostar por la reducción de las políticas socio-ecológicas, o por el estrechamiento de los derechos y garantías sociales. Significaría abrir las puertas a una formidable ceremonia de confusión y desánimo donde las posibilidades del futuro para la Europa que queremos estarían más oscuras e inciertas que nunca.

¿Estaríamos en mejores condiciones para avanzar hacia la Europa que queremos después del No? ¿Cuales serían las consecuencias colectivas de un NO para millones de europeos divididos y separados por gobiernos de color político muy distinto, y con intereses y preferencias muy diversas. ¿No crecería entre los actores sociales alternativos y la ciudadanía en general un mayor desánimo y desorientación mientras los Belusconi y los Aznar de turno trabajan a toda máquina para fortalecer el actual escenario de peligros y sufrimientos mundiales. ¿Qué podría contener el euro-excepticismo británico, danés, sueco,... después de un revés histórico de estas dimensiones?.

Por el contrario, como una luz en la caverna la Constitución europea puede ayudarnos en el trabajo colectivo de construir garantías y mínimos de ciudadanía común y solidaria. Un camino útil de reforma y de mejora posible para avanzar en la cristalización de nuevas identidades y comunidad conjunta más allá de las divisiones y diferencias que nos separan.

El actual experimento europeo que comienza a crecer a partir de esta Constitución es una ilusionante y valiosa novedad histórica: la construcción del primer Estado cosmopolita del mundo, de una nueva democracia no nacionalista. Esta Constitución de Europa, y lo que es más importante el proceso constituyente y político que consolida, abre un futuro de posibilidades y oportunidades que no podemos desaprovechar. Es un primer gran laboratorio de democracia y ciudadanía global. La adhesión a esta Europa que quiere nacer y crecer es el mejor reflejo de lo que Habermas ha llamado el nuevo "patriotismo constitucional". Esta Europa por la que apostamos supondrá una ganancia para la ciudadanía y las personas, y al tiempo será una pérdida para los anacrónicos Estados-nacionales.

DENUNCIA DE LOS VERDES MAJOREROS

DENUNCIA DE LOS VERDES MAJOREROS

LOS VERDES-PARTIDO VERDE CANARIO DENUNCIAN LA TALA INDISCRIMINADA DE ÁRBOLES EN CORRALEJO
FUERTEVENTURADIGITAL.COM
12 Diciembre, 2004
Los Verdes de Fuerteventura- Partido Verde Canario ha denunciado la tala sistemática de los pocos árboles que quedan en Corralejo. Los Verdes se han dirigido al Ayuntamiento de La Oliva para interesarse por los motivos que han llevado a autorizar la tala de dos monumentales árboles que sombreaban hasta hace poco la esquina de la calle Isla de Lobos y la Plaza de Corralejo, junto al café bar Rokama.
Los Verdes denuncia que ambos árboles ha sido talados sin escrúpulos, dejando los tocones como vergüenza que fotografían los turistas. Los Verdes consideran que estos árboles cumplían un papel fundamental en medio de un pueblo tan carente de vegetación. Según e los Verdes “Los árboles, además de alegrarnos la vista contribuyen a oxigenar la atmósfera, a amortigua la contaminación acústica, regular la temperatura y son el cobijo de números pájaros”

Si bien en suelos rústicos los árboles están protegidos por la actual legislación medioambiental se da la paradoja de que los Ayuntamientos tienen potestad para arrasar los árboles que se encuentran en suelo urbano.

Mediante una carta enviada al Ayuntamiento de la Oliva Los Verdes de Fuerteventura piden explicaciones al Ayuntamiento y le solicitan, que para fomentar el verde urbano y evitar nuevos arboricidios el Ayuntamiento se adhiera formalmente a la “ Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad”, la llamada CARTA DE BARCELONA mediante la que decenas de municipios de toda España se han comprometido, mediante las ordenanzas, normas, disposiciones y acuerdos municipales a “Establecer políticas, reglamentaciones, normativas y prácticas en la Administración y Gobierno de la Ciudad que garanticen las condiciones óptimas para la vida del Árbol.”
VER NOTICIA ORIGINAL

CAMPAÑA DE CAMBIO CLIMÁTICO DE LOS VERDES

CAMPAÑA DE CAMBIO CLIMÁTICO DE LOS VERDES

CAMPAÑA DE CAMBIO CLIMÁTICO DE LOS VERDES
J.Santamarta. Secretariado de Los Verdes

El Protocolo de Kioto, tras la ratificación de Rusia, entrará en vigor, quedando sólo fuera Estados Unidos y Australia, bastiones del conservadurismo antiecológico.
Las emisiones de gases de invernadero en dióxido de carbono (CO2) equivalente en España han aumentado un 40,43% en el año 2003 respecto a 1990.
El cambio climático global es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta el mundo y España, con sus secuelas de olas de calor, muertes directas por hipertermia y por agravamiento de otras dolencias, incendios forestales, subida del nivel del mar, sequías y fenómenos meteorológicos extremos, como la gota fría y las inundaciones, con graves daños a la agricultura y las infraestructuras.
De 1996 a 2003 las emisiones aumentaron un 32,43% en España. Los gobiernos del PP dejan una grave herencia que ha dificultado la elaboración del Plan Nacional de Asignación de Emisiones por el nuevo gobierno y el propio cumplimiento de las obligaciones españolas dentro de la Unión Europea.
Los gobiernos del PP no elaboraron ningún plan para cumplir los compromisos adquiridos con la firma del Protocolo de Kioto de 1997 y en el seno de la Unión Europea, compromisos que establecen un tope del 15% de aumento entre 1990 y el periodo 2008-2012. Tampoco elaboraron el Plan Nacional de Asignación, incumpliendo los plazos, y dado el aumento de las emisiones, dejaron un margen de actuación muy pequeño al nuevo gobierno, que deberá realizar acciones complicadas y conflictivas, con el fin de recuperar los ocho años perdidos y poder cumplir los compromisos de España en el marco del Protocolo de Kioto y el reparto de la carga en el seno de la Unión Europea.
Dadas las consecuencias del cambio climático en España (inundaciones y sequías, desaparición de playas, incendios forestales, perjuicios al turismo, la agricultura, la salud y a la diversidad biológica), hay que felicitarse por la política más beligerante por parte de la nueva Administración del PSOE, a la que hemos contribuido Los Verdes con nuestro acuerdo electoral, que contrasta con la indiferencia del PP en sus ocho años de gobierno, cuando no el más trasnochado desarrollismo, reclamando el derecho a contaminar más. En la práctica el PP jugaba a la revisión del Protocolo de Kioto, o a su abandono, y nunca pensó ni hizo nada por reconducir la situación.

Propuestas de Los Verdes-Partido Verde Europeo

Las diversas administraciones deben establecer planes claros para reducir las emisiones, incluyendo instrumentos fiscales (impuestos sobre las energías no renovables, incentivos a las renovables y a la eficiencia), supresión de las subvenciones a los combustibles fósiles y los presupuestos para llevarlos a cabo.
Entre otras medidas se deben reducir los incendios forestales y la emisión de gases de invernadero, como el metano y el óxido nitroso, así como la producción y consumo de cemento, una de las principales fuentes de emisión de CO2, agravada por la especulación urbanística, el boom inmobiliario y por la construcción de autovías, carreteras y otras infraestructuras. Cada tonelada de cemento consumida causa la emisión de 800 kilogramos de CO2.
Una política de repoblaciones forestales con especies autóctonas (encinas, quejigos, alcornoques, rebollos, robles, sabinas, o hayas, según las zonas), retiraría de la atmósfera grandes cantidades de CO2, frenaría la erosión, las inundaciones y las sequías, dado el efecto esponja de los bosques. Pero los bosques y los mares, aún actuando como sumideros, son incapaces de retirar la cantidad actual de CO2 emitida anualmente, y en cualquier caso la función de los bosques no es actuar como inestables sumideros.
La reducción del consumo de carne, del empleo de fertilizantes, de las fugas de metano en la minería de carbón y en la red de gasoductos, y de la cantidad de residuos, y una política forestal que reduzca la superficie afectada por incendios forestales, permitirá cumplir los objetivos de reducción de CH4 y N2O. La fabricación de nailon y la de ácido nítrico son responsables de parte de las emisiones antropogénicas de óxido nitroso. La eliminación de los HFC no plantea ningún problema, pues hay alternativas viables.

Residuos

Las emisiones de metano son las más importantes. La reducción de la producción de residuos, la separación en origen, el reciclaje, la prohibición de la incineración, la utilización de la materia orgánica para producir compost y el aprovechamiento del metano, son algunas de las medidas de una política de residuos adaptada al cambio climático, que deberían contemplarse en el nuevo Plan de Residuos.

Política de transportes

En el 2010 el transporte supondrá cerca del 40% de las emisiones de CO2, frente al 30% actual. Las medidas de los gobiernos del PP en el sector del transporte en España han sido sólo cosméticas, pues la política real fue la de favorecer el transporte por carretera de mercancías y de viajeros y el uso del automóvil privado de gran consumo, como los todoterrenos y los monovolúmenes.
El aumento de la eficiencia en los nuevos vehículos, y algunos programas para emplear gas natural y biocombustibles como el etanol en algunos autobuses urbanos, sólo reducirán en un pequeño porcentaje el aumento previsto de las emisiones. La reducción de los consumos unitarios de los vehículos, actuando sobre ellos o sobre la forma de utilizarlos, es necesaria pero insuficiente.
Tanto o más importante es la reorientación hacia los modos más eficientes, como el ferrocarril, el transporte público y los modos no motorizados, y las actuaciones encaminadas a la gestión de la demanda y la moderación de la movilidad. Igualmente importante es el desarrollo de políticas encaminadas a traspasar mercancías de la carretera a otros modos más eficientes como el ferrocarril. Los AVE no permiten el tráfico de mercancías, aunque sus consumos específicos por viajero/km son mucho más bajos que los del avión o el automóvil privado. Hay mucha ignorancia y tergiversación sobre los AVE, y convendría dar a conocer los datos reales de consumo energético y emisiones por viajero-km, mucho más favorables al AVE de lo que se cree.
La política municipal debe ir encaminada a promover la ciudad mediterránea densa, compacta y con mezcla de actividades, y a reducir la demanda de transporte, con barrios donde viviendas, trabajo y servicios estén próximos en el espacio, aminorando la segregación espacial y social de las ciudades, y limitando el crecimiento de las grandes áreas metropolitanas totalmente congestionadas. El planeamiento urbanístico y territorial debe ir encaminado a promover la mezcla de actividades, y no la segregación, y a posibilitar la movilidad en transporte público.
El ferrocarril debería elevar su participación, hasta alcanzar el 30% del tráfico de mercancías y el 25% de viajeros antes del año 2012. Tal participación puede alcanzarse sin grandes dificultades, pero para ello se requiere una clara voluntad política, materializada en las inversiones necesarias para mejorar el conjunto de la red, la seguridad, la gestión y los servicios, elevando las tarifas en una proporción inferior al del Índice de Precios al Consumo.
Una política decidida, clara y bien estructurada, para reducir la necesidad de desplazarse, que no su posibilidad, y para orientar la demanda hacia los modos más eficientes de transporte, significaría una sensible reducción del consumo de energía, de la contaminación atmosférica y del ruido, menor ocupación de espacio, reducción del tiempo empleado en desplazarse, menor número de accidentes, inversiones más reducidas en la infraestructura viaria y una mejora general de la habitabilidad de las ciudades.

Energía

Los objetivos de Los Verdes, a conseguir gradualmente para el horizonte del año 2012, son los siguientes:
A.-Las emisiones de CO2 del sector energético no deben aumentar más del 15% para el año 2012, respecto a 1990, como primer paso para una reducción ulterior del 60% en el año 2050. Para ello se debe frenar la construcción de nuevas centrales de ciclo combinado de gas natural.
B.-Cierre paulatino de las 9 centrales nucleares existentes, estableciendo planes de desarrollo económico que mantengan el empleo en las zonas en que se encuentran situadas.
C.-Aumento de la eficiencia energética, proporcionando mayores servicios con un menor consumo energético. El anunciado Plan de Acción del IDAE será un avance importante, que requiere el apoyo de todas las administraciones, empresas, sindicatos, ONG y la ciudadanía. El ahorro y la eficiencia energética es tarea de todos, y con tal fin es necesario aumentar la conciencia de la población mediante las adecuadas campañas de información.
D.-Desarrollo de las energías renovables, especialmente la eólica y la solar directa.

El desarrollo de las energías renovables podría contribuir a la solución de muchos de los problemas ambientales, como el cambio climático. Pero para ello hace falta voluntad política y dinero.
Se deben alcanzar los 20.000 MW eólicos para el 2010, y la solar en todas sus formas debe jugar un papel más importante, instalando colectores solares para agua caliente sanitaria en todos los edificios de nueva construcción, entre otras medidas, para llegar a tener instalados 5 millones de metros cuadrados de colectores solares en el año 2010. En el año 2010 se debe llegar a 1.000 MWp fotovoltaicos y a otros 1.000 MW de solar termoeléctrica.
E.-La reconversión del sistema energético debe servir para aumentar el nivel tecnológico, la equidad y la creación del mayor número de empleos estables. Igualmente servirá para reducir el impacto ambiental. Para ello se debe acometer paulatinamente una reforma fiscal ecológica que grave la emisión de sustancias contaminantes y/o que contribuyen al cambio climático, y que combinen el palo (impuestos, normas) con la zanahoria (subvenciones, desgravaciones fiscales). El fin es la elaboración de una propuesta de política energética alternativa a la actual, creíble, posible y necesaria.

¿QUO VADIS FUERTEVENTURA?

¿QUO VADIS FUERTEVENTURA?

Autovía a Morro Jable (Fuerteventura)

ÉXITO DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LAS CIUDADES DEL MEDITERRÁNEO

ÉXITO DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LAS CIUDADES DEL MEDITERRÁNEO

La conferencia internacional sobre las ciudades del Mediterráneo realizada el pasado fin de semana en Dénia por representantes de Els Verds en la Comunidad Valenciana, España y Europa concluyó abogando por «humanizar los municipios para que vuelvan a ser lugares de encuentro», según indicó el portavoz de Els Verds en la capital de la Marina Alta, Toni Roderic
Roderic insistió en que el principal problema es «la construcción desaforada que se está realizando en las ciudades del Mediterráneo sin ningún respeto hacia el medio ambiente de los municipios y del mundo rural». Al respecto añadió que se están «destrozando los recursos naturales» y advirtió que si se mantiene el actual ritmo de desarrollo «será la ruina del Mediterráneo».La construcción desaforada también lleva unida «problemas de aguas residuales, de reciclaje de basuras y de todo tipo de recursos». Esta masificación, según Roderic, «rompe el equilibrio existente en las ciudades».Las formaciones conservacionistas abogaron, frente a la «destrucción masiva» por «preservar al máximo los casco urbanos para que las ciudades vuelvan a ser amables para convertirse en lugares de encuentro donde los vecinos hablaban en la calle y se conocían».En este sentido, acordaron que debe impulsarse la creación de aparcamientos en las afueras de las ciudades y evitar de es! ta forma la «actual invasión de coches y trasporte pesados en el centro de la ciudad».InmigraciónEste crecimiento ha llevado apareado consigo la llegada masiva de personas procedentes del tercer mundo en busca de trabajo y de mejores condiciones de vida. Roderic matizó que la inmigración debe «regularse bien para evitar la aparición de guetos y de bolsas de proveza» ofreciendo condiciones dignas a los inmigrantes.Al mismo tiempo, los paises desarrollados deben incrementar sus esfuerzos para ayudar a las naciones del tercer mundo a desarrollarse, de forma que en sus lugares de origen se produzcan las condiciones «de vida, sociales, laborales y democráticas» dignas.

Fuente : Infoverde (7/12/04)

COEXISTENCIA CON LOS OMG

COEXISTENCIA CON LOS OMG

SEAE PREGUNTA A LA MINISTRA SOBRE LA POSICION DEL MAPA EN EL TEMA DE LA COEXISTENCIA CON LOS OMG
SEAE, 09.12.04

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), ha dirigido una carta a la Ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en la quesolicita clarifique su posición oficial en el tema de la co-existencia decultivos con Organismos Modificados Genéticamente (OMG), al ser nuestropaís, el único en la Unión Europea, que permite la siembra comercial devariedades de maiz transgénico, en contra de la opinión de los consumidores.

El nuevo Gobierno Socialista de Madrid, manifiesta tímidas señales de cambiode posición en este tema, al abstenerse en las votaciones de Bruselas paraautorizar nuevas variedades de maiz transgénico, o incremetando observadores
en la Comisión Nacional de Biovigilancia (CNB) del MAPA, opuesto a losOMG´s. Sin embargo, permite que sus funcionarios realicen declaracionespolemicas, como el caso del representante de la Oficina de VariedadesVegetales, un organismo delMAPA, por José Ignacio Ortega, en Bruselas en elmarco de un seminario organizado por el Comité de Organizaciones Agrarias y Cooperativas de la UE (COPA-COGECA), el pasado dia 30 de noviembre, afirmando que “los cultivos de OMG pueden co-existir perfectamente con otros tipos de agricultura en España”, poniendo nuevamente a nuestro país como “un ejemplo de compatibilidad entre OGM y otras formas de producción, a la producción de maíz transgénico en España”. Es necesario aclarar si estas declaraciones fueron hechas a titulo personal o son la postura oficial del MAPA en este nuevo Gobierno. De ser lo último, no difierian de la línea pro-transgéncia mantenida pro el anterior equipo de Gobierno.

Las declaraciones citadas, vuelven a ignorar los diversos casos de contaminación por OMG en cultivos ecológicos de maiz en Navarra, denunciados por diversas organizaciones ecologistas, que siguen sin ser estudiados y otros tantos casos, pendientes de resolución en Cataluña, asi como diversos casos pendientes de confirmar en Aragón, que no pueden estudiarse por falta de recursos, según la información que dispone SEAE.

“No entendemos cuál es la base cientifica que permite realizar este tipo de afirmaciones”, explicó el Coordinador Técncio de SEAE. “En España, no existen actualmente estudios independientes finalizados, de más de un año de duración, que permitan extraer ese tipo de conclusión”, concluyó. Según SEAE, para poner el caso de España como ejemplo para el resto de países de Europa, al menos se deberían estudiar los casos de contaminación mencionados y averigurar cuales han sido las causas de esa contaminación.

Según SEAE es incongurente que la CNB no contemple planes para retirar la variedad de maíz transgénico Compa CB que contiene el evento Bt 176, con un gen marcador que genera resistencia a antibióticos, constituyendo un
problema que afecta a la salud pública de los españoles, a pesar de haberse anunciado su retirada por el MAPA y estar prohibida ya en en diversos países, incluido los Estados Unidos y la Unión Europea. “No se trata aquí de resolver el problema del hambre en el mundo, (cosa que tampoco están logrando los OMG), sino de algo más sencillo y asequible, como es la protección de la salud del consumidor en nuestro país”, concluyó el Coordinador Técnico de SEAE.

En la carta de a la Ministra, SEAE pide que aclare la postura oficial del MAPA en este tema, solicitandole apoyo para realizar estudios de campo independientes en los casos de contaminación y demandando un profunda revisión del planteamiento actual del RD de co-existencia, que reconozca la responsabilidad económica de la contaminación que provocan estos organismos.
Además, solicita la remodelación de la actual composición de la CNB, para que en ella existan más representación de los agentes que desean una agricultura libre de OMG´s. Mas informacion en www.agroecologia.net"

NAVIDAD SIN ARBOL EN VECINDARIO

NAVIDAD SIN ARBOL EN VECINDARIO

Los Verdes del Sureste ha denunciado la desaparición de un emblemático ficus en la Avenida de Canarias en Vecindario (Santa Lucia), para más INRI, coincidiendo con el inicio de las fiestas navideñas, en las que se rinde un tributo especial a los árboles.

Los Verdes del Sureste se ha dirigido al Ayuntamiento de Santa Lucia para interesarse por los motivos del arranque de un monumental Ficus que mostraba hasta hace unos días su magnífico porte y daba vida junto a una palmera y una araucaria en el 308 de la Avenida de Canarias en Doctoral.

Los Verdes denuncia que el árbol ha sido arrancado de cuajo, sin saberse hasta el momento su paradero, considerando que pequeños reductos verdes como el que formaba este ficus en medio de tan gran ciudad como se está convirtiendo Vecindario, ayudan a armonizar las relaciones vitales de quienes circundan estos lares. Según el portavoz de los Verdes del Sureste Domingo Afonso “Los árboles, además de alegrarnos la vista contribuyen a oxigenar la atmósfera, a amortigua la contaminación acústica, regular la temperatura y son el cobijo de números pájaros”

Si bien en suelos rústicos los árboles están protegidos por la actual legislación medioambiental se da la paradoja de que los Ayuntamientos tienen potestad para arrasar los árboles que se encuentran en suelo urbano.

Mediante una carta enviada al Ayuntamiento de Santa Lucia Los Verdes del Sureste solicita, que para evitar nuevos arboricidios el Ayuntamiento se adhiera formalmente a la “ Declaración del Derecho al Árbol en la Ciudad”, la llamada CARTA DE BARCELONA mediante la que decenas de municipios de toda España se han comprometido, mediante las ordenanzas, normas, disposiciones y acuerdos municipales a “Establecer políticas, reglamentaciones, normativas y prácticas en la Administración y Gobierno de la Ciudad que garanticen las condiciones óptimas para la vida del Árbol.”

VER CARTA DE BARCELONA

NAVIDAD SIN ARBOLES EN CORRALEJO

NAVIDAD SIN ARBOLES EN CORRALEJO

Foto: arboricidios en Corralejo (La Oliva)
Denuncia enviada a www.ecoboletin.com por un simpatizante de Los Verdes de Corralejo

FORO DE JÓVENES VERDES

FORO DE JÓVENES VERDES

Hola chic@s!!!. Soy Dani Hernández joven de Els Verds de Valencia y coordinador de la Asamblea de Valencia, estoy tratando de coordinar un poquito el tema de los jóvenes y he pensado crear un foro para que todos estemos en contacto, y no dispersos y sin fuerzas, un foro donde podamos lanzar nuestras propuestas, nuestras ideas y sobre todo conocernos un poquito más. Pues pienso que es necesario que haya un sector dentro de Los Verdes que obligue a nuestro partido a no dormirse en los laureles, prestar más atención a las bases y exigir una política tierna a la vez que subversiva. Los jovenes verdes somos la ilusión, la esperanza y ese aliento que impide que Los Verdes sea otro partido más.

Aquí teneis el foro:

VISITAR EL FORO

Nuestra finalidad por la que ha sido creado el foro es que sea una herramienta de diálogo y contacto entre los jóvenes que tengan un espiritu verde, para poder conocerse y debatir, la web es una forma accesible, barata, participativa y rápida.

Espero vuestras sugerencias: dhernandez@elsverds.net

Registraros en el foro, si teneis alguna duda no dudeis en poneros en contacto conmigo. Un abrazo compañeros.

CAMPAÑA POR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN CANARIAS

CAMPAÑA POR  LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN CANARIAS

Los Verdes han iniciado una campaña de envíos de cartas a supermercados y restaurantes solicitándoles garantías en relación a la posible presencia de productos transgénicos en dichos establecimientos.

COLABORA EN LA CAMPAÑA Y ENVIA UNA CARTA A TU SUPERMERCADO USUAL O RESTAURANTE FAVORITO SOLICITANDO GARANTÍAS DE QUE NO TE ESTÁN “ENVENENANDO” CON TRANSGENICOS

ENVIANOS UNA COPIA A WWW.ECOBOLETIN.COM PARA PUBLICAR UNA LISTA DE ESTABLECIMIENTOS "ADVERTIDOS".

MODELO DE CARTA A SUPERMERCADOS:

Islas Canarias, a 3 de diciembre de 2004

PARTIDO VERDE CANARIO
C/ Mesa y López, 83, local 33
35010 Las Palmas de Gran Canaria
Sr Director de CORREFOUR LAS PALMAS
C.C. Las Arenas
Crtra. del Rincón s/n
35010 Las Palmas

Sr. Director;

Como consumidores y usuarios de su establecimiento estamos preocupados por la posible presencia de alimentos transgénicos, sin etiquetar como tales, en la oferta de su establecimiento.

Considerando que la introducción de organismos modificados genéticamente en la agricultura y en la alimentación, se esta llevando a cabo antes de que se hallan realizado estudios de sus impactos a medio y largo plazo sobre la salud de los consumidores y sobre el medioamabiente.

Considerando que Canarias es especialmente sensible a los riesgos del millo trangénico, al constituir el mismo y sus derivados un elemento básico en la alimentación tradicional.

Considerando que los benéficos de los OGM desarrollados para la agricultura son cuestionables para los agricultores e insignificantes para los consumidores frente a los riesgos potenciales.

Considerando que a la luz de los potenciales riesgos que suponen los transgénicos se debería aplicar el PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN, tanto por razones de seguridad alimentaria como por razones mediambientales.

Es por lo que nos dirigimos a usted para solicitarle una aclaración sobre la posible presencia de alimentos trasgénicos, no etiquetados debidamente, en su establecimiento. Nos gustaría que nos informara de los controles y garantía que su establecimiento nos puede ofrecer en cuanto a la ausencia de los mismos .

Atentamente,

Rafael Rodríguez Santana. Portavoz del Partido Verde Canario

PROPUESTAS PARA EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA EN CANARIAS

PROPUESTAS PARA  EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA  EN CANARIAS

PROPUESTAS PARA EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA EN CANARIAS.
Domingo Afonso Martín. Ingeniero Agrónomo.

UN GRUPO DE PROFESIONALES MULTIDISCIPLINARES QUE TRABAJAN EN TEMAS AGRARIOS, AGRUPADOS EN EL FORO DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA HAN ELABORADO UN PLAN ESTRATÉGICO PARA EL DESARROLLO DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA EN CANARIAS

SITUACIÓN ACTUAL DEL SECTOR

Según los datos suministrados por el Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica (CRAE) la superficie inscrita en Canarias ha experimentado un aumento continuado desde 1991 a la actualidad, superando en la actualidad llas 1.000 has cultivadas .

Son más de 500 los operadores inscritos, destacando por su número la isla de Tenerife, con 216 agricultores y 23 elaboradores. Gran Canaria cuenta con 124 agricultores y 19 elaboradores..

El cultivo que ocupa más superficie es la viña, cuya producción mayoritaria es en Tenerife, seguido de las hortalizas y los cultivos herbáceos.

La mayor exención de pastizales, dedicados a la ganadería ecológica se concentra en la isla del El Hierro, que cuenta con 3.927 hectáreas dedicadas a esta actividad.

Mención especial merece el sector platanero que cuenta ya con 50 hectáreas, cuyas producciones se exportan a la Península y a Centroeuropea.

El cultivo del tomate de exportación se concentra en Tenerife, si bien ha aumentado la superficie dedicada a este cultivo en Gran Canaria con la Incorporación de nuevos cultivos en la Aldea de San Nicolas y en el Sureste de Gran Canaria.

Ya se cuenta en Canarias con 56 puntos de venta controlados por el CRAE. a los que hay que sumar las ventas de productos envasados en supermercados y grandes superficies.

A pesar que nuestra Comunidad se puede considerar como pionera en la producción agraria ecológica, no se observa que los productos ecológicos hayan alcanzado suficiente presencia en los mercados locales y aceptación en la calle.

El mercado interno es la asignatura pendiente de este sector. Aunque es un problema también extensible al resto de la agricultura canaria y, de hecho, asistimos a un abandono creciente de las producciones destinadas a consumo interno, la producción ecológica no es reconocida por una mayoría de la población, según una encuesta de mercado de los gabinetes de Desarrollo Rural de Tenerife, que no sabe exactamente a qué responde esta denominación. Esta misma encuesta describe una predisposición muy favorable del consumidor a adquirir productos ecológicos pero un desconocimiento total de cómo van etiquetados y donde se compran.

EL PLAN ESTRATÉGICO DE LA AGRICULTURA ECOLOGICA

Un grupo de profesionales multidisciplinares que trabajan en temas agrarios, agrupados en el Foro de La Agricultura Ecológica han elaborado un Plan Estratégico para El desarrollo de la Agricultura ecológica en Canarias con el objetivo de proponer a la sociedad canaria y, especialmente, a las administraciones implicadas en desarrollo agrario, los temas prioritarios para potenciar una forma de producción cuya implantación debe de ser tarea de todos, por las ventajas sociales y medioambientales que produce.

El Plan estratégico se propone una serie de medidas que permitirían lograr la extensión de la agricultura ecológica en Canarias hasta alcanzar el 10% de la superficie agraria, objetivo fijado en una proposición no de ley del Parlamento Canario aprobada por unanimidad.

Para lograr el mencionado objetivo se considera necesario mejorar la competitividad de las explotaciones ecológicas, promover la transformación y elaboración de los productos ecológicos., propiciar la apertura del mercado interior, hasta niveles similares al consumo en Europa y conseguir el respaldo del sector turístico en este menester.

También se considera imprescindible clarificar de cara al consumidor la oferta de productos ecológicos y sus añadidos en cuanto a salud y al medio ambiente y desarrollar la Investigación participativa que integre a los distintos actores que participan en los procesos, especialmente los agricultores, y en los órganos de decisión de los proyectos de investigación

Se trata, en definitiva, de sacar a la agricultura ecológica de su marginalidad e integrarla, según sus especiales condiciones, en los regímenes agrarios de observación de precios, tratamiento de datos,
prestaciones y servicios públicos, etc.

PROPUESTAS DEL PLAN ESTRATÉGICO

Se propone un régimen de ayudas adaptadas a la realidad del sector en Canarias, ya que hasta ahora las ayudas concedidas han sido según la superficie de las explotaciones y este criterio no beneficia a la mayoría de los agricultores debido al reducido tamaño de las fincas.

El Foro plantea que las ayudas pequeñas tengan una cuantía básica concedida según superficie y un suplemento en función de coeficientes de reequilibrio que contemplen criterios ambientales, de generación de empleo, de defensa del agricultor a título principal, características regionales, de genero, de incorporación de jóvenes y que se adapten a cada tipo de producción (apicultura, ganadería, hortalizas, leñosos, herbáceos,...)

Se propone que, habiéndose demostrado fehacientemente la contaminación que produce el uso de agroquímicos en alimentos y agua, se cree un canon obligatorio para la industria de material comercial agroquímico en base al principio comunitario de “quien contamina paga”, que debería de destinarse al desarrollo y promoción de técnicas más respetuosas con el medio ambiente.

Se insta a las autoridades competentes a ordenar la oferta de insumos (fertilizantes, fitosanitarios, zoosanitarios,...) para la producción ecológica y mejorar los medios específicos para la misma. Para ello la Consejería del Agricultura del Gobierno de Canarias debe de dar respuesta a la generación de listados con los productos comerciales distribuidos en nuestra comunidad y utilizables en agricultura ecológica hasta que se instaure un sistema nacional de verificación de insumos.

El Foro Canario de Agricultura Ecológica propone que se modifique el funcionamiento del Consejo Regulador de La Agricultura Ecológica (CRAE), separándose las funciones de certificación y control de las funciones de gestión y se adapte en la medida de lo posible a la Norma Comunitaria EN-45011. También se pide que el Presidente sea elegido democráticamente y no por designación del Consejero de Agricultura como hasta ahora.

Uno de los problemas de la agricultura ecológica es disponer de semillas autóctonas adaptadas a nuestro territorio, por ello se apoya la creación de un centro regional de selección, mejora y adaptación de variedades agrícolas autóctonas o locales con funciones de conservación y que al mismo tiempo puedan ser proveedoras de material de reproducción apto para los agricultores en general.

Se considera necesario fomentar el asociacionismo y la organización del sector apoyando la creación de Cooperativas de productores y de consumidores y facilitar la actividad de las ya existentes. Así como incentivar la creación de industrias transformadoras de las producciones ecológicas..

El plan estratégico también apuesta por la potenciación de la ganadería ecológica mediante la concesión de ayudas especiales a mataderos ecológicos o en régimen mixto, que podrían consistir en subvenciones a la existencia de controladores o sistemas especiales de trazabilidad interna que eviten cortes drásticos en la cadena de producción y sacrificio.

DESARROLLO DEL CONSUMO, LA FORMACIÓN Y LA INVESTIGACIÓN.

Una mayor presencia de las producciones ecológicas pasa por una mayor formación de la población sobre las bondades para la salud, el medio ambiente y las mejores cualidades organolépticas de los productos ecológicos. La agricultura ecológica debe estar presente en la enseñanza como opción formativa desde la escuela elemental

Por otra parte las administraciones podrían favorecer el consumo de productos ecológicos en hospitales, comedores escolares y universitarios.

Debe facilitarse que los productos ecológicos estén presentes en todos los estamentos comerciales (mercados locales, exportación, tiendas especializadas, grandes superficies, venta por internet, etc). Para ello es necesario mejorar las actuales estructuras comerciales, concentrando la oferta, creando plataformas de distribución y fomentando el asociacionismo de comerciantes y consumidores.

El Plan Estratégico propone crear en el seno del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) un departamento de Agricultura y Ganadería Ecológica, dotados con recursos humanos y materiales suficientes, que mediante convenios con los Cabildos pueda atender las necesidades de investigación para el sector. Tales como el seguimiento de experiencias piloto y fincas demostrativas que sirvan a la investigación y permitan difundir los principios de la Agricultura Ecológica.

En cuanto a formación se propone la introducción en los currículos formativos de la Agroecología como asignatura y como especialidad en la Escuela Técnica Superior de Ciencias Agrarias Puesta en marcha de una especialidad en la ETSIA, el apoyo a la implantación de huertos escolares e Implantar la especialidad en las Escuelas de Capacitación Agraria de Capataz en Producciones Agroecológicas.

El Foro considera que es necesario mejorar el asesoramiento con el fin de que la investigación llegue al campesino/a. Se propone para ello un mejorar la formación de los técnicas y la creación de un Centro de Documentación donde se centralice toda la información en Agricultura y Ganadería Ecológicas. Además habría que apostar por el desarrollo de nuevas tecnologías en el medio rural y a través de éstas desarrollar nuevas metodologías de formación e información.

LOS VERDES DENUNCIAN EL MAL FUNCIONAMIENTO DEL CRAE

LOS VERDES DENUNCIAN EL MAL FUNCIONAMIENTO DEL CRAE

LOS VERDES-PARTIDO VERDE CANARIO DENUNCIAN LA ILEGALIDAD Y EL MAL FUNCIONAMIENTO DEL CONSEJO REGULADOR DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA EN CANARIAS

Los Verdes- Partido Verde canario se ha dirigido a Rodolfo Ríos Rull, Director General de Política Agroalimentaria y máximo responsable del Consejo Regulador de La Agricultura Ecológica (CRAE) para manifestarle una serie de quejas relativas al funcionamiento del mismo. Advirtiéndole que se haya en situa-ción ilegal pues las últimas elecciones se celebraron en 1997 y tal como establece el articulo 11 de la OR-DEN de 25 de abril de 1996, sobre protección y control de las indicaciones de producción agraria ecológica“ Los miembros del Consejo serán renovados cada cuatro años pudiendo ser reelegidos sus titulares”
Los Verdes han transmitido al Director General de Política Agroalimentaria el profundo malestar del sector por la imposición de una tasa mínima de 60 euros por “no contaminar”. Máxime cuando el funcionamiento del CRAE es pésimo. pues no está desarrollando la mayor parte de las funciones para el que fue creado, tales como prestar apoyo técnico para la elaboración de estudios y la ejecución de proyectos de reconversión, difundir el conocimiento y la aplicación de los sistemas de producción ecológica, prestar asesoramiento técnico, promover la investigación de todas las técnicas agrarias asumibles por la agricultura ecológica,...etc.
Los Verdes denuncian la ausencia de una mínima infraestructura del CRAE, que solo cuenta con una oficina en Tenerife, habiendo sido desmantelada la de Las Palmas hace años. A pesar de ello los Ver-des reconocen el tremendo esfuerzo realizado hasta la fecha por los técnicos y componentes actuales del CRAE, que con medios ridículos han sido un importante apoyo para el sector.
Los Verdes- Partido Verde Canario denuncian la falta de interés del Gobierno de Canarias por apo-yar el crecimiento del sector, incumpliendo el compromiso de lograr la extensión de la agricultura ecológica en Canarias hasta alcanzar el 10% de la superficie agraria, objetivo fijado en una proposición no de ley del Parlamento Canario aprobada por unanimidad.
Los Verdes afirman que la reciente decisión de hacer pagar un impuesto a los operadores del CRAE es “la gota que colma el vaso” de la paciencia de un puñado de agricultores ecológicos y otros operadores que hacen un esfuerzo voluntarioso por practicar una agricultura respetuosa con el medioambiente y proporcionar a la población alimentos sanos de una calidad excepcional.
Los Verdes piensan que es necesario una acción política que de a la agricultura ecológica el impul-so que la sociedad canaria le demanda. Sirvan de ejemplo las acciones desarrolladas por la comunidad autónoma andaluza, gracias a la colaboración entre el PSOE y Los Verdes, que ha creado una Dirección General de Agricultura Ecológica y está desarrollando un Plan Estratégico que está dando al sector un im-pulso considerable.
Por todo ello los Verdes-Partido Verde han exigido al Gobierno de Canarias que cumpla con el compromiso de ayudar al crecimiento de la agricultura ecológica, que convoque inmediatamente elecciones para renovar al CRAE, que dote adecuadamente al CRAE para tener un funcionamiento adecuado a las necesidades del sector y que retire inmediatamente la imposición de una tasa abusiva a los operadores del sector.
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ENVIA TU PROPIA CARTA DE PROTESTA (ENVIANOS UNA COOPIA (cc) A ecoboletin@canarias.org), ESTA ES NUESTRA PROPUESTA:

Director General de Política Agrialimentaria
Ilmo. Sr. D. Rodolfo Ríos Rull Avda. José Manuel Guimerá, nº 8
Edf. Usos Múltiples II, Planta 4ª
38071 Santa Cruz de Tenerife

Tfnos: 922 47 65 00
Fax: 922 47 67 39
correo electrónico: dg.politicaagroalimentaria@gobiernodecanarias.org

Nos dirigimos a usted como máximo responsable del Consejo Regulador de La Agricultura Ecológica (CRAE) para manifestarle una serie de quejas relativas al funcionamiento del mismo.
En primer lugar le advertimos que el CRAE actual se haya en situación ilegal pues las últimas elecciones se celebraron en 1997 y tal como establece el articulo 11 de la ORDEN de 25 de abril de 1996, sobre protección y control de las indicaciones de producción agraria ecológica“ Los miembros del Consejo serán renovados cada cuatro años pudiendo ser reelegidos sus titulares”
Le comunicamos muestro profundo malestar por la imposición de una tasa mínima de 60 euros por “no contaminar”. Máxime cuando el funcionamiento del CRAE es pésimo. pues no está desarrollando la mayor parte de las funciones para el que fue creado, tales como prestar apoyo técnico para la elaboración de estudios y la ejecución de proyectos de reconversión, difundir el conocimiento y la aplicación de los sistemas de producción ecológica, prestar asesoramiento técnico, promover la investigación de todas las técnicas agrarias asumibles por la agricultura ecológica,...etc.
Denunciamos la ausencia de una mínima infraestructura del CRAE, que solo cuenta con una oficina en Tenerife, habiendo sido desmantelada la de Las Palmas hace años. A pesar de ello, reconocemos el tremendo esfuerzo realizado hasta la fecha por los técnicos y componentes actuales del CRAE, que con medios ridículos han sido un importante apoyo para el sector.
Denunciamos la falta de interés del Gobierno de Canarias por apoyar el crecimiento del sector, incumpliendo el compromiso de lograr la extensión de la agricultura ecológica en Canarias hasta alcanzar el 10% de la superficie agraria, objetivo fijado en una proposición no de ley del Parlamento Canario aprobada por unanimidad.
Pensamos que la reciente decisión de hacer pagar un impuesto a los operadores del CRAE es “la gota que colma el vaso” de la paciencia de un puñado de agricultores ecológicos y otros operadores que hacen un esfuerzo voluntarioso por practicar una agricultura respetuosa con el medioambiente y proporcionar a la población alimentos sanos de una calidad excepcional.
Pensamos que es necesario una acción política que de a la agricultura ecológica el impulso que la sociedad canaria le demanda. Sirvan de ejemplo las acciones desarrolladas por la comunidad autónoma andaluz que ha creado una Dirección General de Agricultura Ecológica y está desarrollando un Plan Estratégico que está dando al sector un impulso considerable.
Por todo los abajo firmantes le pedimos que, en la medida de sus posibilidades, trabaje para que el Gobierno de Canarias cumpla con el compromiso de ayudar al crecimiento de la agricultura ecológica, que convoque inmediatamente elecciones para renovar al CRAE, que dote adecuadamente al CRAE para tener un funcionamiento adecuado a las necesidades del sector y que retire inmediatamente la imposición de una tasa abusiva a los operadores del sector.

***** a ***** de noviembre de 2002

Atentamente

LA PERSONA O ENTIDAD

ENVIALA A: dg.politicaagroalimentaria@gobiernodecanarias.org

EL PARAISO QUE FUE CLOACA

EL PARAISO QUE FUE CLOACA

foto. El mismo tramo del río, en 1996. Y a primeras horas de la tarde de ayer, con el puente de Santa Coloma al fondo

Govi le ha enviado una noticia publicada en El Periódico Online
Para verla pulse aquí:
http://www.elperiodico.com/envN.asp?p=5&i=CAS&n=170311&h=04120

El Besòs se consolida como uno de los principales parques urbanos del área metropolitana. El pasado año fue visitado por medio millón de personas, una cifra que será superada ampliamente en el 2004 merced a la apertura, en mayo pasado, del tramo de Sant Adrià, que sumó 2,7 kilómetros a los seis ya existentes entre Montcada i Reixac y Santa Coloma, inaugurados en 1999.
De la recuperación medioambiental da fe el censo de 140 especies de aves localizadas en la ribera del Besòs, además de pequeños anfibios y algunos peces. Después de muchos años de trabajo y tras invertir más de 32 millones de euros (unos 5.300 millones de pesetas), lo que hace una década parecía imposible se está convirtiendo poco a poco en realidad: la cloaca a cielo abierto en la que se había convertido el río ha dado paso a un espacio donde se combinan el ocio y la recuperación ecológica.
Las 24 hectáreas ajardinadas, los más de cinco kilómetros de carril bici y otros tantos de viales peatonales han convertido el parque en un lugar de paseo, tanto peatonal como en bicicleta, utilizado por miles de personas. "En el césped se organizan partidos de fútbol, críquet y actividades infantiles", explica Antoni Maza, jefe de la Oficina Técnica de Acción Territorial de la Diputación de Barcelona, organismo encargado del mantenimiento del parque fluvial.

TALLERES ESCOLARES
La Diputación prepara, según Maza, talleres ecológicos y actividades sobre medio ambiente tanto para escolares como para adultos. Sant Adrià también ha incluido una jornada bautizada como Festa al riu en la programación de su fiesta mayor.
Tras la inauguración del tramo de Sant Adrià, sólo queda por hacer la última fase, el tramo de la desembocadura. Este espacio, a diferencia del ya existente, "será más natural, con la plantación de especies arbustivas autóctonas para convertirlo en una reserva para las aves", explica el técnico del Consorcio del Besòs Víctor Iglesias. Este organismo, formado por los ayuntamientos de Barcelona y Sant Adrià, busca cuatro millones de euros (unos 700 millones de pesetas) para costear las obras de la tercera fase, que durarán un año.

CAZADORES FURTIVOS
El Besòs nunca será lo que fue antes de la industrialización, pero se va recuperando. La retirada de las torres de alta tensión ha cambiado el paisaje y la mejora del agua ha atraído a muchas aves. De momento, hay 140 especies censadas. "Además, hay anfibios e insectos que se concentran sobre todo en los wetlands o zonas húmedas de la parte superior del parque, donde se lleva a cabo un proceso natural de depuración del agua", asegura Carles Pasarell, técnico de la diputación. Incluso se han avistado ya algunos peces, como carpas o lubinas, que ha propiciado la aparición de pescadores.
La recuperación del Besòs no sólo ha provocado la aparición de amantes de la caña. Los vigilantes del parque, seis en total, han descubierto ya a varios cazadores furtivos "que buscan especies como los jilgueros para criar", denuncia el jefe de los vigilantes, Joan Acosta.

ACLARACIONES SOBRE EL CRAE

ACLARACIONES SOBRE EL CRAE

Remitido a www.ecoboletin.com por Joan Jose Triana, director técnico del CRAE de Canarias.

Estimados compañeros:

Soy Juan José Triana Marrero, director técnico del CRAE de Canarias. Tuve el gusto de hablar con algunos de Uds. en la reunión que el CRAE organizó en Arucas el pasado 2 de diciembre, en la que hubo cierta polémica acerca de la imposición de tasas a los operadores del CRAE. Me dirijo ahora a Uds. a título exclusivamente personal, como ciudadano. Independientemente de mi trabajo en el CRAE, yo también soy ecologista y patriota igual que Uds., aunque no es relevante ahora decir en que organización o colectivo.

La opinión personal que tengo de la polémica es que se debe a un fallo de comunicación (sólo que es un fallo que se arrastra desde hace años): Uds. no sabían que el CRAE es un organismo de certificación y control destinado a certificar los productos alimenticios destinados a ser comercializados en el mercado con la mención "agricultura ecológica" (ni más ni menos), y que no debe asesorar al mismo operador al que certifica, y creían que el CRAE era una ONG. Yo tuve el pasado 2 de diciembre la desagradable tarea de explicarles la realidad.

La labor de darle un reconocimiento a quienes tienen una finca y no la contaminan, aunque no produzcan nada o sólo produzcan para su autoconsumo, y de asesorarles y de darles apoyo técnico, es propia de una ONG. Es un despilfarro de nuestros escasos medios (que debieran emplearse en los agricultores profesionales que producen para el mercado ecológico) que a estos aficionados a la agricultura tenga que hacérsele una visita de inspección al año y llevar un expediente en nuestra oficina que anualmente deba renovarse. También es muy bonito tener una ONG gratis total cuyo personal y medios los tenga que poner sin límite el Estado. Les advierto que toda ONG, por alternativa que fuera, le cobra una cuota a sus socios.

Me siento halagado porque tengan tanta confianza en el consejo regulador y se hayan hecho tantas espectativas sobre él, pero deben asumir que el asesoramiento, consultoría y apoyo técnico son incompatibles con la certificación, y corresponde esa función (dentro de los organismos públicos) a los cabildos insulares, como administración a la que se le transfirió en su día el servicio de extensión agraria. El estar separada la certificación de toda otra función es una exigencia de la norma EN 45011, que garantiza la objetividad y profesionalidad con que se certifica, y que debemos aplicar en virtud de lo que dispone el Reglamento (CE) 2092/91.

He visto que el partido de Uds., con fecha 17 de noviembre, asume en su boletín las conclusiones y propuesta de Plan para la Agricultura Ecológica elaborados por el Foro de Agricultura Ecológica (en el que participo, aunque no fui yo quién redactó las conclusiones). Si se fijan, verán en el punto F en la versión íntegra, acerca de la certificación y control, lo siguiente:

"Aunque pensamos que los costes totales de control no deben recaer sobre los operadores, sí se deben de establecer cuotas mínimas cuyo importe puedan dedicarse a otras funciones que no sean los de mantenimiento del personal implicado en el funcionamiento del Consejo."

A continuación les añado el texto completo del punto F del plan, sobre control y certificación:

...............................................................................................................................

Control y certificación:

El Foro Canario de Agricultura Ecológica propone en primer lugar la modificación de la Orden de 25 de abril de 1996 que estructura el organismo de control de forma que:

La presidencia del mismo recaiga en el operador, inscrito en los registros, con mayor número de votos en las elecciones del Consejo y no en la designación del Consejero de Agricultura como hasta ahora.

Deje de ser un órgano colegiado desconcentrado adscrito a la Dirección Gral de Política Agroalimentaria para constituirse como entidad con personalidad jurídica propia sin perder su carácter oficial de autoridad de control única.

Aunque pensamos que los costes totales de control no deben recaer sobre los operadores, sí se deben de establecer cuotas mínimas cuyo importe puedan dedicarse a otras funciones que no sean los de mantenimiento del personal implicado en el funcionamiento del Consejo.

Se debe vetar la posibilidad de certificar los métodos de producción ecológicos por medio de empresas privadas que representan intereses lucrativos en el ejercicio de esta actividad.

El Consejo ha de poder acreditarse externamente en el cumplimiento de estándares de calidad en el ejercicio de su actividad ( Norma EN 45011), para lo cual debe tender a los cambios de personalidad jurídica que precisen.

Se plantea la necesidad de una participación democrática en el Consejo Regulador y la certificación en cuanto a criterios de base, donde cada sector interesado tenga una representación justa.

Se debe promocionar internacionalmente el modelo de certificación que defendemos haciendo hincapié en sus ventajas, seriedad y rigurosidad.
Les pido disculpas si al expresarme, verbalmente o por escrito, no lo hago en la forma diplomática que a lo mejor Uds. esperan, pero afortunadamente no soy político profesional y no he tenido ocasión de aprender ese lenguaje.

DAVID TRABAJA POR EL BIENESTAR ANIMAL

DAVID TRABAJA POR EL BIENESTAR ANIMAL

David Hammerstein es elegido Vicepresidente del Intergrupo para el Bienestar Animal

Desde Los Verdes queremos ser la voz, no sólo de las personas, sino de aquellos que no tienen su escaño, como los mares, los árboles, los animales... David Hammerstein como Vicepresidente del Ínter grupo para el Bienestar Animal tiene la obligación de defender los derechos de los animales.

Desde que llegó a Europa, el eurodiputado de Los Verdes David Hammerstein, ha defendido numerosas causas por el bienestar animal tales como: toros de lidia, REACH, protección de las ballenas, peces y delfines, mejora de la calidad de vida en fabricas intensivas de pollos y gallinas, transporte animal, tráfico internacional de animales.

Llamamiento a los animalistas:
En Los Verdes existe una creciente sensibilidad animalista, no son tan sólo las palabras lo que lo demuestra, sino el trabajo diario en el Parlamento Europeo que David Hammerstein de Los Verdes de España viene realizando.
Toda la información de nuestro trabajo está disponible en la web: www.david-en-europa.org y en su euro Boletín. Pero queremos destacar cosas tan importantes en materia animalista, como :
- Enmienda a las subvenciones que se dan a los toros de lidia.
- Defensa de una nueva sensibilidad en el REACH para reducir los experimentos con animales, a la vez que se aplica el principio de precaución sobre los humanos.
- Protección de las ballenas, delfines y peces a causa de la contaminación acústica producido por los sonares navales activos de alta intensidad.
- Proteger y mejorar la calidad de vida de los animales, como es el caso de los pollos y gallinas en batería.
- Otros temas: las condiciones del transporte animal, el tráfico internacional de animales.
Es por ello que queremos brindar nuestras modestas infraestructuras para canalizar cualquier tipo de propuesta del movimiento animalista.
El movimiento animalista está muy fragmentado. Hacemos una invitación a todas las organizaciones con sensibilidad animal, para crear un órgano estatal consultivo que aglutine la máxima red de organizaciones.

EURO BOLETIN

ENTREVISTA A WANGARI MAATHAI, NOBEL DE LA PAZ

ENTREVISTA A WANGARI MAATHAI, NOBEL DE LA PAZ

Entrevista a Wangari Maathai, Nobel de la Paz. Impulsora del cinturón verde
Por Rachel Cernansky

Wangari Maathai es un nombre bien conocido en el mundo ecologista. Empezó en Kenya en 1977 cuando comenzó a sembrar plantones de árboles uno a uno, un movimiento que fue creciendo y se convirtió en el internacionalmente conocido Green Belt Movement (GBM, Cinturón Verde), que le ha reportado, y aún lo hace, muchos premios, incluyendo el Premio Medioambiental Goldman y la entrada al salón de la fama del Global 500 de la UNEP. Y hace apenas un mes, nada más y nada menos que el Premio Nobel de la Paz de este año, noticia que fue muy bien acogida por los grupos ecologistas de todo el mundo.
A pesar de haber afrontado duros encontronazos con el gobierno a lo largo de los años –incluso fue encarcelada por su trabajo y por su defensa de la democracia y los derechos de las mujeres y los pobres– el GBM ha sobrevivido. En 1986 se expandió al Pan African Green Belt Network, y hasta la fecha ha visto cómo se plantaban 30 millones de árboles en granjas, escuelas, bosques y otros terrenos públicos, llevando vida a zonas a menudo desertificadas.

¿Se entiende bien que la preocupación por el ambiente y por los derechos humanos y el bienestar son lo mismo?
Tenemos el derecho a un ambiente limpio y saludable –un derecho que nadie debería negarnos–. Tenemos derecho a beber agua limpia, y si alguien contamina el río o destruye los bosques de donde viene ese río, está interfiriendo indirectamente con tu derecho a un aire y agua limpios. Nosotros impartimos este tipo de educación para que la gente comprenda que los derechos ambientales son, en gran medida, derechos humanos.

¿Sólo humanos?
Cuando hablamos de derechos humanos solemos enfatizar el derecho de la especie humana y obviamos los derechos de otras especies. Pero cada especie tiene derecho a existir. La discusión sobre los derechos humanos debería incluir otras especies, y que los humanos tengamos presente que existen otros además de nosotros en esta tierra. El hombre no tiene el derecho de destruir otras especies, tiene la responsabilidad de permitirles desempeñar su rol particular en el esquema de las cosas. Esto no significa que no tengamos una interdependencia que nos permita, por ejemplo, comer a algunos animales para sobrevivir. Se trata de llegar a una conciencia humana que acepte que las demás especies no han sido creadas para los humanos, sino para un propósito que puede ser muy diferente.

Hablando de otras especies, ¿cómo sigue el problema en Kenya de la caza de animales salvajes para comer su carne?
Es realmente un gran problema. Antes del ocaso del colonialismo, muchas comunidades no comían esta carne en Kenya. Y eso permitía que la vida salvaje floreciera. También es verdad que muchos de estos animales no tenían valor comercial; no había economía de mercado, así que las necesidades eran básicamente domésticas. Pero tan pronto como se introdujo la agricultura industrial, y la fauna salvaje se comercializó, se mató a muchos animales. Y recientemente –quizás en los últimos 10 o 15 años– un nuevo fenómeno se introdujo en Kenya, cuando los turistas empezaron a querer comer carne de simios, cebras, antílopes, cocodrilos. Los ven como animales exóticos. Y como los turistas tienen dinero, tienen la tendencia a hacer que hasta lo repugnante parezca atractivo. En los hoteles muy caros se sirve a los turistas carne de animales salvajes. Se ha convertido en algo de moda. Esto, junto con el aumento de la pobreza hace que otras personas coman también esta carne; se ha roto el tabú.

¿Ha sido difícil romper las barreras culturales que se oponen al movimiento pro derechos de las mujeres?
La verdad es que en el sistema tradicional las mujeres eran muy fuertes en el rol que desempeñaban, y los hombres lo eran en el suyo. Durante la colonización, tanto hombres como mujeres fueron sometidos y perdieron su poder. Tanto que permitieron la devastación del medio ambiente, también en la etapa postcolonial; no vieron que tienen la capacidad de frenar la destrucción de sus propios bosques. Así que cuando hablamos de reforzamiento, es casi como restaurar la confianza original, la capacidad de las personas de cuidar de lo que es suyo, de no ser sólo observadores, sino partícipes en la reparación ambiental. Por eso, reforzar el papel de las mujeres no se percibe como algo nuevo. Son las mujeres las que trabajan la tierra, la cultivan y recogen las cosechas. Fue fácil trabajar con ellas en la producción de plantones. Ahora muchos hombres participan también, porque los ven como una inversión económica. Venderán los árboles; podrán construir casas con ellos. Así que, aunque inicialmente reforzamos el papel de las mujeres, esto ha acabado repercutiendo en los hombres y los niños. Es una forma de recuperar la responsabilidad de todos por el medio ambiente.

En estos años, ¿cuáles han sido sus principales logros?
Uno de los más visibles son los 30 millones de árboles plantados. Han cambiado el microclima y el paisaje. También han cambiado vidas. La vasta movilización de mujeres –unas 100.000 organizadas en pequeños grupos– ha sido un gran logro. Al principio se decía que las mujeres no pueden plantar árboles, que no saben cómo hacerlo, carecen de un diploma universitario. Pero pudimos darles formación, y el aspecto de los árboles es tan saludable como el de los plantados por agentes forestales. Se han convertido en lo que yo llamo «forestales sin diploma».

¿Y cuál es el principal desafío?
Encontrar el equilibrio entre lo mínimo necesario para nuestro entorno y nuestra necesidad de desarrollo. El gobierno sabe, por ejemplo, que necesitamos agua potable limpia, y por tanto no deberían talarse los árboles; pero a la vez necesitamos los árboles, necesitamos madera, papel. Debemos conservar la naturaleza, pero también queremos que nuestras granjas prosperen, que sean más productivas. Por tanto queremos usar agroquímicos –aunque sabemos que van a destruir los suelos–. Sabemos que hay que emitir menos gases contaminantes a la atmósfera, pero también queremos movernos de un lado a otro, volar, conducir nuestros coches. Ese equilibrio es para mí el problema, tanto en lo personal como en lo gubernamental, o a una escala global. Necesitamos mucha información, para que las decisiones sean correctas. Y necesitamos ciudadanos activos, que no sean apáticos, y que presionen a sus gobiernos, porque a menudo los políticos se manejan con agendas a corto plazo, y pueden tomar una decisión a favor de su propia agenda personal en vez de en interés del medio ambiente.

Encontrar las verdaderas raíces
Wangari Maathai nació en Nyeri (Kenya), tiene tres hijos y es ministra adjunta de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Vida silvestre. Ha sido la primera mujer con un doctorado (de Biología, en 1971) de toda África Central y Oriental. Hoy, con 64 años, dice que su mayor contribución es el movimiento Cinturón Verde de Kenya, que ha dado trabajo a más de 50.000 mujeres pobres en diferentes viveros de plantones, lo que ha permitido plantar 30 millones de árboles en su país. Pero Wangari Maathai se mantiene crítica. Han tenido éxito en algunas zonas, dice, pero en otras todavía están intentando encontrar sus raíces. ¿Qué significa? «Llegar a otra gente de África que quiera hacer lo mismo que hacemos en Kenya. No es fácil movilizar recursos, y estamos tabajando con gente pobre, así que requiere mucha implicación por parte de los que están haciendo el trabajo».
Fuente: Revista Integral (noviembre)

MAS INFORMACION

AVANZA LA ENERGÍA EÓLICA

AVANZA LA ENERGÍA EÓLICA

La potencia eólica instalada en España superó a la nuclear durante el pasado mes de noviembre
Es un dato para la historia de la energía en España. Durante el pasado mes la potencia eólica instalada ha superado a la potencia nuclear. Según datos de Red Eléctrica de España (REE), en noviembre había 7.681 MW eólicos conectados a red, frente a los 7.606 nucleares.

Los parques eólicos ganan ya en potencia instalada a los nueve reactores nucleares en funcionamiento en España. Es verdad que la producción nuclear está muy por encima que la eólica, porque los aerogeneradores sólo producen electricidad cuando sopla el viento. Pero noviembre de 2004 bien puede pasar a la historia de las energías renovables en nuestro país.

Aún quedan muchos problemas por resolver, como la conexión a la red, el almacenamiento y modelos de previsión de la producción de electricidad eólica, pero la eólica es ya una alternativa real al cambio climático y a la energía nuclear.

La potencia neta instalada a finales de noviembre era de 64.728 MW y se distribuía de la siguiente manera:

– Eólica: 7.681 MW
– Nuclear: 7.606 MW
– Térmicas de carbón: 11.425 MW
– Hidráulica: 16.731 MW
– Fuel-gas: 5.845 MW
– Ciclo combinado: 7.676 MW
– Régimen Especial: 14.759

LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA APUESTA POR EL HIDROGENO.

LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA APUESTA POR EL HIDROGENO.

LA UNIVERSIDAD DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA APUESTA POR EL HIDROGENO.

El pasado lunes, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) acogió un seminario hispano-luso con el objetivo principal de analizar este asunto y de sensibilizar e informar sobre una alternativa limpia y segura a la demanda energética. La institución académica se ha convertido en el impulsor de un Plan para la implementación de la economía del Hidrógeno en la Macaronesia, que forma parte, a su vez, del proyecto Hymac.

El hidrógeno es uno de los representantes más fiables de lo que se ha llamado "electricidad verde". En un lugar como Canarias, con una gran dependencia energética, la utilización del hidrógeno se plantea como una necesidad primordial.

Antonio Gómez Gotor es el coordinador de la iniciativa. El experto asegura que es importante tener en cuenta que "somos una región frágil, que nuestra dependencia externa es muy grande y que esa dependencia nos hace aumentar nuestro nivel de contaminación a nivel local y a nivel global". El H2 ha sido utilizado por muchos países y regiones en el mundo, como Islandia y Dinamarca, entre otros, para poner en marcha diversos planes energéticos que buscan, en definitiva, fomentar una energía limpia.

Para Gómez Gotor sería importante pasar de una sociedad energética "basada en combustibles fósiles, a una sociedad en la que el
hidrógeno sea el principal protagonista". Regiones como Madeira, presente en el seminario que se desarrolló días atrás, tienen
unas características similares a las de Canarias, por lo que el trabajo en común se plantea como la línea a seguir en el futuro.
Por el momento, los expertos estudian cuál es el proceso idóneo para producir el hidrógeno, para transportarlo y almacenarlo.

"No hay que olvidar", advierte Gómez Gotor, "que para producir el hidrógeno hay que buscar fuentes de energía que no sean convencionales y que sean limpias".

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria continúa trabajando de forma intensa por el cuidado del medio ambiente y en la búsqueda de soluciones idóneas que nos aporten un aire más limpio. Además de la ULPGC, en el señalado seminario también participaron otros organismos como el ITC, la Mancomunidad del Sureste, la organización
ecologista Ben-Magec, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, entre otros. El objetivo fundamental: conseguir una atmósfera más limpia.

Fuente : La Provimcia (2/12/04)

LA CIUDAD SOSTENIBLE

LA CIUDAD SOSTENIBLE

LA CIUDAD SOSTENIBLE
Mara Cabrejas
Mara.cabrejas@uv.es

Una Ciudad Justa es la que la justicia, el alimento, la vivienda, la educación, la salud y la esperanza estén distribuidas de manera justa.
Una Ciudad Bella, en la que el arte, la arquitectura y el paisaje prendan la imaginación y el espíritu.
Una Ciudad Creativa, en la que el pensamiento libre y la experimentación movilizan el potencial de sus recursos humanos al completo y permitan la respuesta rápida a los cambios.
Una Ciudad Ecológica, que minimice su impacto ecológico, en la que el paisaje y la forma construida estén en equilibrio, y en la que los edificios y las infraestructuras sean seguras y eficientes en el uso de recursos.
Una Ciudad de Fácil contacto y Movilidad, en la que se intercambie la información, tanto cara a cara como electrónicamente.
Una Ciudad Compacta y Policéntrica, que proteja el campo, para la que lo primordial sean les comunidades y su integración dentro de barrios y que maximize la proximidad.
Una Ciudad Diversa, en la que una amplia gama de actividades se solapan, crean animación, inspiración y fomentan una intensa vida pública.
H. Girardet

LA CIUDAD COMO ORGANISMO VIVO
De los flujos lineales a los ciclos circulares
La metáfora orgánica refleja mejor que la metáfora maquinística las condiciones reales de nuestra experiencia urbana. Los procesos y causalidades que concibe son holísticos y contextuales al reconocer la conectividad insalvable entre lo social y lo natural. La percepción organicista de la ciudad vincula el conjunto con las partes, el consumo de recursos con las excreciones y residuos, lo común con lo singular y propio, la estabilidad y continuidad con la contingencia y novedad, la salud con el peligro y la enfermedad, el conocimiento y la planificación con la incertidumbre y la ignorancia, lo visible y trascendente con lo inmanente y oculto.
Bajo la metáfora orgánica la materia no se concibe como inerte y libremente manipulable, sino complejamente organizada y con capacidades intrínsecas de sensibilidad e intelección. El mundo físico es visto como fundante y primordial a la vez que dotado de capacidades vivificadoras y creadoras. Desde estas concepciones los sistemas urbanos de vida pueden entenderse como organismos que para su continuidad dependen de la reproducción biológica, y se auto-organizan mediante procesos metabólicos complejos no reducibles a la simplificación ni a la parcelación mecánica y funcional. Bajo el modelo y la idea de organismo podemos identificar las dimensiones estructurales más explotativas de la ciudad moderna concebida estrechamente como una máquina o artefacto mecánico abierto a cualquier intención y libertad inventiva y manipuladora por parte de los humanos.
Una diferencia central entre los sistemas naturales y nuestras actuales megalópolis tecnológicas e industriales, es que estas dependen en gran medida de crecientes abastecimientos externos basados en numerosos flujos de recursos de todo tipo, un intenso tráfico de productos que atraviesan el sistema urbano y se destinan a sus poblaciones. Dada la gigantesca escala de la urbanización y sus tendencias colonizadoras y fagocitarias, desde una óptica organicista y verde las ciudades habrían de modelarse imitando la sabiduría y el funcionamiento de los sistemas naturales, como pueden ser los bosques, para mantener así una cierta estabilidad y viabilidad a largo término.
La relación de las ciudades con la naturaleza puede comprenderse como una relación metabólica, siguiendo la analogía entre los asentamientos humanos y los organismos. Al igual que cualquier otro ser vivo, las comunidades urbanas sólo pueden subsistir y evolucionar en el tiempo si consiguen obtener suficiente energía y materiales útiles de su entorno o medio natural, y si además encuentran sumideros para re-absorber y eliminar con cierto éxito los residuos que producen. Al igual que les pasa a los organismos vivos, a medida que aumenten sus ordenes de organización y complejidad, los requerimientos materiales y energéticos del sistema urbano también aumentan. Hoy esta espiral creciente de demandas tiene rasgos autolesivos y cancerígenos.
El metabolismo de las ciudades comporta muchas entradas de recursos y servicios naturales a través del combustible, el oxigeno, el agua, los alimentos, la madera, los productos manufacturados, los minerales, etc. Estos materiales nos ofrecen muchos bienes y servicios vitales, y son procesados para reproducir y ampliar la población, los artefactos y el medio construido. Pero a la vez generan muchos tipos de residuos que se dispersan y acumulan colapsando las funciones digestivas de los ecosistemas (dióxido de carbono y otros gases dañinos, aguas fecales e industriales, basuras sólidas y detritos industriales, etc…).
Una de las características de les ciudades modernas es su insensata hipertrofia. Se muestra en el hecho de que sus metabolismos tienden a ser cada vez más grandes, más lineales y más omniabarcantes. Es decir, implican más y más presión y destrucción del territorio biofísico cercano y lejano. Irresponsablemente consumen más recursos naturales al tiempo que los residuos generados no se aprovechan y reutilizan de nuevo, violando con ello las pautas circulares propias de los ciclos de materiales presentes en la biosfera y en la vida en general.
Contrariamente, los ecosistemas vivos tienen un metabolismo circular y cíclico, lo que significa que cualquier emisión generada por un organismo se convierte en alimento y en un nuevo recurso que renueva y sostiene la continuidad reproductiva de todo el entorno viviente del que forma parte. Toda la red de la vida se mantiene así unida en un una delicada cadena de relaciones de cooperación y de beneficio mutuo mediante el constante flujo de nutrientes que pasa de un organismo a otro. Todo y todos se aprovechan creativamente.
Pero el metabolismo de nuestras modernas ciudades es lineal e ilimitado. Se consumen, lesionan o agotan los recursos sin percibir ni tener en cuenta las afecciones que se generan en su origen y en su destino, ya que los residuos y las emisiones llevan consigo una enorme cantidad de productos y procesos biocidas que no pueden ser digeridos y eliminados por los ecosistemas.
En la gestión urbana de las ciudades en expansión ilimitada, los residuos y los recursos apenas se consideran conectados y en interdependencia holística. Les ciudades importan alimentos y productos que se consumen y se eliminan en forma de aguas residualesy basuras que van a parar a los ríos, al litoral, a las aguas subterráneas, a los ecosistemas y tierra de nadie. Es decir, las materias primas que vienen de la naturaleza y se combinan y procesan para a producir los productos de consumo, finalmente acaban degradadas y sin utilidad en forma de basuras dañinas que no pueden ser reabsorbidas por el mundo natural. Lo más habitual, es que los residuos acaben en algún vertedero que irradia por doquier lesiones socioambientales de todo tipo, y en el que los materiales orgánicos se mezclan indiscriminadamente con los metales, los plásticos, el vidrio y muchos residuos tóxicos. Este modelo lineal de consumo, de producción y de eliminación urbana socava la viabilidad ecológica general de nuestras ciudades porque tiende a romper los ciclos regenerativos y circulares de la naturaleza.
Mejorar el metabolismo urbano y reducir su huella ecológica obligará a cerrar los ciclos y los flujos. Los productos de desecho deberían de reconvertirse en nuevas materias primas valiosas para entrar en el sistema productivo mediante el reciclado cotidiano de materiales, como pueden ser el papel, los metales, el vidrio, el plástico. También será necesaria la conversión de la materia orgánica y de las aguas residuales en un compost que retorne los nutrientes de las plantas a las tierras de cultivo, y que a su vez alimentan las ciudades y a sus poblaciones humanas.
Por tanto, la gestión municipal y en coordinación con otras instituciones deberá hacer el tratamiento de los residuos urbanos dirigiéndose a las causas que los generan, a los procesos productivos y a los malos hábitos del sobre-consumo urbanita. Uno de los objetivos de la sustentabilidad general y de la ecología urbana en particular es evitar el bloqueo de la función asimiladora y de reabsorción que de forma natural está vitalmente presente en los ecosistemas. Es decir, que la cantidad, la cualidad y el ritmo de emisión y vertidos no lleguen a superar o colapsar la capacidad de los ecosistemas para absorberlos y metabolizarlos.
El mantenimiento de un máximo nivel de regeneración y de asimilación de los ecosistemas, es una buena guía para la transición hacia la sustentabilidad urbana. Ello exigirá un cambio radical de nuestras concepciones sobre los detritos urbanos, considerándolos como materias primas valiosas y no como a desechos inservibles.
Las ciudades de la actual era industrial y del petróleo generan una enorme y creciente huella ambiental que excede en mucho a su visibilidad directa, y a superficie de gestión y de administración. Sobrepasan los límites de su entorno inmediato mediante la obtención de recursos de lugares cada vez más alejados, hasta consumir y hacerse bulímicamente dependientes de los bienes y servicios naturales del conjunto del planeta.
La viabilidad o la sustentabilidad de nuestras ciudades podrá aumentarse si sus metabolismos se hacen circulares y si su huella ecológica destructiva se reduce. Por eso, es necesario y urgente que la cantidad de los recursos naturales consumidos se reduzca, y que nuestras necesidades y estilos de vida sean menos despilfarradores, más eficientes, y más circulares.
De la voracidad y desconexión ambiental
a la ecología urbana
Hoy día, nuestras alegres e irresponsables formas de vida urbana se acompañan con dormitivas y anacrónicas ideas sobre la naturaleza y la buena vida. Las representaciones sociales dominantes del mundo vivo pocas veces se ligan con nuestras realidades y experiencias cotidianas más inmediatas y palpables.
La urdimbre de vida que sustenta y convive con las sociedades humanas continúa siendo percibida socialmente como algo ajeno y alejado que no nos compromete directamente, aunque al mismo tiempo se reconozca su singularidad y valor. Desde estas mentalidades tan artificializadoras y trivializadoras como las nuestras, la naturaleza y sus frágiles procesos de interdependencia presentes hasta en nuestros propios cuerpos, se suelen invisibilizar, devaluar o reducir a lugares acotados, exteriores y desvinculados de las dinámicas e identidades sociales individuales y colectivas.
Nuestro estilo urbano de convivir, tiende a construir una extraña percepción sobre la naturaleza. Se concibe como algo exterior e independiente, o como rígidamente acotada y ajena. Pero paradójicamente también es vista como algo de gran de valor y estima. Este artificial extrañamiento para con la naturaleza se acompaña a la vez de cierto aprecio social.
Nuestras percepciones ambientales se apoyan en un doble nudo paradójico de devaluación y dignificación que está presente en las representaciones mayoritarias sobre un área rural, un bosque, una zona húmeda, un río singular o un parque natural.
Esta autocomplaciente desconexión con el mundo natural, desarrolla motivaciones y rutinas prácticas que realimentan el inmenso muro cultural y ideológico que separa y niega las relaciones y el constante diálogo entre nuestras actividades y los procesos naturales en nuestra experiencia cotidiana. Somos sordos habitantes de una misma casa compartida con innumerables criaturas y ecosistemas. Convivimos en la trama de la vida cómo urbanitas enraizados en una inmensidad de vida que palpita, aunque no se nos muestre fácilmente ni tengamos conciencia clara de ello.
Nuestra cultura y sentido común práctico tiende a invisibilizar las cualidades y necesidades de los sistemas naturales implicados en cualquier acción humana o en cualquier proyecto de desarrollo. Estas cegueras productivistas en sus versiones más neo-desarrollistas obvian que nuestras actividades urbano-industriales actúan como potentes agujeros negros destructores de todo tipo de recursos naturales valiosos que se consumen en el contexto de un planeta físicamente frágil y limitado. El gigantismo devorador de nuestras formas de vida urbana, aunque no tenga claros parámetros de contabilidad pública o institucional, está hoy en el origen de la mayoría de los problemas globales de supervivencia ecológica.
Las opiniones ambientales mayoritarias que declaran estar a favor del cuidado y de la protección ambiental tienen la peculiaridad de que participan de esta escisión fundamental, y esto señala un rasgo característico de las subjetividades modernas. Por un lado, valoran abstractamente la conservación de la riqueza natural y son capaces de concretar sus preferencias de cuidado ambiental sobre algún espacio natural cercano y reconocido por su flora, fauna o paisaje. Pero por otro lado, estas sensibilidades no acaban de concretarse en cambios prácticos y compromisos cotidianos. Desde este doble y auto-contradictorio sistema de valoración y normas: ambientalismo para los discursos y productivismo para las prácticas, las actitudes sociales mayoritarias acaban ignorando prácticamente o aceptando cómo víctimas pasivas las lesiones y peligros ambientales más destructivos.
Es decir, la gente desea la preservación general de un medio ambiente vivo y saludable, en algún lugar, de alguna forma abstracta e ideal como aspiración, pero no son tan firmes como para iniciar cambios y compromiso prácticos coherentes, individuales o colectivos. La conciencia ambiental mayoritaria está atrapada en este dilema que acaba siendo resuelto a favor de un productivismo práctico. Dada la imposibilidad de cumplir a la vez un doble mandato cultural y normativo con carácter antagónico e incompatible en el terreno práctico (conservar y consumir a la vez), como salida de esta paradoja optan por la inercia productivista y por la inhibición ambiental práctica.
Parece que las múltiples ofertas del mercado intercultural moderno y el fuerte apego a las necesidades del libre sobre-consumo refuerzan la construcción de subjetividades y de actitudes desconectadas del mundo vivo en nuestras experiencias cotidianas. Algo así como el querer defender a los animales y a las plantas junto a un entorno humano más íntegro, sano y conservado, pero a la vez sin querer moderar o renunciar al gran banquete diario de nuestras ricas ciudades del norte. Contrariamente, unas prácticas ambientalmente orientadas habrían de obligarnos a nuevos compromisos y eliminaciones de rutinas prácticas ecológicamente insensatas e inadaptadas.
Por tanto, la pasividad y la ambivalencia ecológica es la actitud social mayoritaria como salida dada a este dilema por parte de la sobre-consumidora ciudadanía rica mundial. Significará en lo práctico una opción biofísicamente autolesiva. Es decir, una insensatez pragmática que se guía principalmente por parámetros y motivaciones instrumentales y consumistas sobre el propio comportamiento, y sobre el bienestar, la mejora social y el futuro.
¿Cómo podremos salir de este atolladero?...
La nueva política urbana
Supervivencia, suficiencia, equidad, diversidad, democracia
Seguramente, cualquier planteamiento futuro de cambio que busque compatibilizar la justicia y la sustentabilidad, tendrá que descansar sobre una nueva cultura y política verde de suficiencia que comporte una nueva actitud guía a favor de la convivencia con la vida.
Una cultura y moral práctica de preservación y cuidado de la Tierra tendrá que adoptar nuevos criterios de protección y respeto hacia los límites regenerativos y hacia la conectividad y el apoyo mutuo de los ecosistemas naturales. Una cultura ecológica basada en los principios de supervivencia, suficiencia, equidad, diversidad y cooperación, se enfrenta a la delirante desconexión que se da entre nuestra gran fiesta devoradora urbana y las mutaciones socio-ecológicas que hoy envenenan el aire, los suelos y los recursos vitales de la Tierra. Hoy la experiencia humana en el mundo abarca nuevos campos de peligros e incertidumbres fabricadas y desconocidos que amenazan la vida y bienestar de las gentes cercanas y lejanas.
En el origen de gran parte de los problemas ambientales que sufrimos está precisamente el voraz modelo de urbanismo, producción, consumo y excreción de nuestras ciudades, y sus tendencias de expansión y colonización ilimitadas. Sin embargo, la dominante y estrecha visión de la rentabilidad económica a corto plazo que habita bajo los motivos principales de todo tipo de proyectos de desarrollo, casi siempre arrincona estas cuestiones centrales que una verdadera opción por la habitabilidad urbana habría de tener en cuenta. La omnipresente obsesión por el crecimiento y la competitividad económica eclipsa constantemente el debate en torno a los fines, las consecuencias y peligros sociales y ambientales que acompañan a los proyectos de desarrollo urbano.
La mayoría de los municipios del territorio español han comenzado a desarrollar algo que podríamos llamar un ambientalismo desarrollista, aunque carecen de una estrategia global de carácter socioambiental que pueda afrontar con mínimo realismo la insostenibilidad crónica de nuestros pueblos y ciudades.
Ponen en práctica tímidas políticas ambientales que se caracterizan por ser testimoniales, sectoriales, desconexas y cosméticas, aunque puedan servir de retóricas legitimadoras ante la opinión pública y los votantes. Sobre todo, este embrionario ambientalismo público dista mucho de poder responder a las necesidades de las crisis ecológicas locales y globales que padecemos. Actualmente, las concejalías de medio ambiente no suelen ser ni las áreas más determinantes ni las mejores dotadas. Si alguna vez llegan a realizarse actuaciones de más peso ambiental, suelen ceñirse a problemáticas muy sectoriales, aisladas y contradictorias con el resto de la gestión pública.
Muchas de las adhesiones a la Carta de las Ciudades y Pueblos europeos a favor de la sostenibilidad se acompañan de una total falta de voluntad política por parte de los gobiernos municipales en redactar y poner en marcha las Agendas 21 locales. La experiencia de implantación de las Agendas 21 muestra, que aunque a veces se hayan constituido interesantes foros de concienciación y participación ciudadana, en lo principal, no han servido para reorientar o redirigir significativamente las tendencias destructivas globales y locales. Los consejos locales de medio ambiente carecen de las competencias y los medios de intervención en el territorio si se comparan con los recursos que tienen otras áreas, como pueden ser las comisiones de urbanismo que en lo real son las que diseñan la expansión urbanizadora indiscriminada. La planificación urbanística municipal marca actuaciones y políticas que suelen ser ignorantes y hostiles hacia los problemas socioambientales. Los discursos públicos de políticos y técnicos, y las políticas económicas o urbanísticas de nuestras ciudades, continúan obviando las agresiones a la sustentabilidad urbana local y sus contribuciones a las mutaciones ecológicas de carácter gaiano.
Urge ampliar estas estrechas políticas ambientales para transversalizar y problematizar ecológicamente las decisiones municipales de todo tipo bajo las exigencias de la condición ambiental y de la integración de los indicadores económicos, sociales y ambientales. En lo macro y en lo micro, en lo social, en lo cultural y en lo económico, han de hacerse presentes las exigencias ambientales de salud y habitabilidad. Como por ejemplo podría ser la apertura de un Centro comercial; el trazado de una calle; las normas de construcción y diseño urbano; el mobiliario, el diseño arquitectónico y la intendencia del consumo ordinario de todo tipo de centros e instituciones; la toxicidad y tipo de materiales utilizados en la construcción, el mantenimiento y el uso de edificios públicos; el tipo de alimentación que se suministra a instituciones como pueden ser los colegios y centros sanitarios; la urbanización y ajardinado de espacio público ciudadano; la densificación motorizada del transporte y la movilidad; la ordenación del tráfico y los aparcamientos; el comercio local y los mercados municipales; la política fiscal, etc.
A diferencia de otros países europeos en donde actores colectivos, la ciudadanía afectada o los partidos verdes más fuertes han ido colocando la sostenibilidad urbana en el corazón de los debates públicos, el escenario de la política municipal de nuestros pueblos y ciudades ha carecido en general de sujetos colectivos fuertes y visibles capaces de situar la centralidad de la ecología urbana entre las opciones posibles y deseables.
Lamentablemente, el actual sectorialismo ambiental está muy lejos de convertirse en un proyecto posible de sustentabilidad. Es decir, estamos aún lejos de la necesaria transición hacia la modernidad ecológica mediante nuevas guías políticas verdes capaces de enmarcarar y de condicionar al resto de prioridades, y al conjunto de la actuación municipal.
Aquello que se entiende como el medio ambiente sigue siendo percibido de manera muy superficial y trivializada. Es decir, se suele añadir como un simple tema más o como un problemas a añadir a una larga lista de actuaciones sectoriales que se adicionan y suman al tiempo, pero de forma apilada y sin coherencia intersectorial entre cada una de las políticas y áreas de intervención. Esta concepción de medio ambiente sectorial carece de posibilidades de alterar o cuestionar significativamente las prioridades del resto de políticas, que son definidas exclusivamente bajo parámetros alejados de los datos o indicadores de salud ambiental.
Desde nuestra sensibilidad y opción a verde a favor de la vida apostamos por una vida ciudadana en paz con el planeta. Por ello, las propuestas de la sustentabilidad urbana y global tienen que ganar terreno y salir del gueto en el que han sido secuestradas. Han de colocarse al centro del debate social y político. Las principales preocupaciones ecológicas tendrían que ampliarse y resituarse para impulsar cambios en nuestro entorno más inmediato y en nuestros hábitos más cotidianos. Fijémonos en la vivienda, la calle, el barrio, la comida de cada día, el mercado y el comercio cercano, los parques y huertos interiores, la agricultura periurbana, o los núcleos históricos engullidos. Fijémonos en nuestros movimientos y actividades de cada día. La ecología actúa en la cotidianidad y conecta nuestros espíritus, mentes y cuerpos.
De la "limpieza final de tubería" y la eficiencia
a la suficiencia
La mayoría de las políticas urbanas que acaban definiendo y destruyendo irreparablemente las condiciones biofísicas del territorio aplican un sectorialismo ambiental que global y funcionalmente tiene consecuencias muy limitadas e insuficientes. Se limitan a combatir la contaminación destructiva sin acabar nunca con ella mediante un tipo de estrategias de "final de la tubería ".
Este modelo parcelador y reduccionista afronta las consecuencias de la suciedad y destrucción originadas por las sociedades industriales, tan sólo mediante un poco de limpieza al final de los procesos de producción y consumo. No cuestiona los procesos, la escala ni las causas. No las ralentiza, disminuye o frena, debido a que no interviene en los orígenes y procesos globales que retroalimentan la degradación ambiental. Por tanto, apenas pueden incidir en la escala ni en la aceleración de la destrucción de los sistemas naturales con sus pérdidas cualitativas y cuantitativas de diversidad biológica y de servicios ambientales imprescindibles.
Con el paso del tiempo las limitaciones de éstas políticas se han hecho más que evidentes, ya que se muestran económicamente muy costosas y cada vez más ineficaces ante la creciente multitud de destrucciones y riesgos que se acumulan y amplían. Peor aún, ayudan a alimentar la ilusión del tecno-optimismo en la percepción y actitudes sociales mayoritarias: todo está bajo control y podemos seguir seguros con nuestra alegre vida de despreocupación y despilfarro.
Si realmente se optara por avanzar hacia la habitabilidad urbana sería preciso volver la atención desde el fin al comienzo, desde los vertidos y residuos a los procesos y los ciclos transformativos de la economía, la extracción, la producción, la distribución, la venta y el consumo. Tendríamos que enfocar nuestra mirada a las toneladas de energía, materiales y mundo vivo que continuamente se lesionan o se degradan a consecuencia de nuestro consumo y forma urbana de vida, y que además comportan huellas destructivas en otros lugares alejados. Hay que recordar que la mayoría de los problemas ambientales derivan de la mega-escala y del volumen total y creciente de recursos naturales consumidos. Lo que viene a ser una gigantesca máquina trituradora de cualidades y funciones vivas diversificadas que se debilitan, reducen o pierden a mucha velocidad en ciudades tan voraces como las nuestras.
Es decir, el ineficaz ambientalismo final de tubería se apoya en la ideología de la eficiencia tecnológica como panacea para dar soluciones y obtener credibilidad social. Según estas ideologías del optimismo tecnológico, todos los problemas se pueden resolver con el aumento de la mejora técnica o con la sustitución de los recursos ambientales por artefactos sustitutivos. Pero desgraciadamente, la mayoría de la mejora ambiental o del ahorro local de recursos naturales producido por éste modelo insuficiente de eco-eficiencia se elimina con creces debido al paralelo aumento global del consumo de los bienes biofísicos.
Hoy día, la posible viabilidad de las políticas ambientales ha de tener en cuenta las dimensiones y procesos implicados en el espacio y el tiempo singulares, sometidos a la aceleración y el gigantismo. De poco nos serviría hacer un coche más limpio, si el volumen total de motorización y los gases tóxicos de combustión se disparan. Estaría muy bien el instalar techos solares, pero si la demanda energética sigue creciendo tan rápidamente como ahora, poco o nada avanzamos frente al cambio climático. Eficiencia, sí. Pero, suficiencia, también.
La ecología no es una simple cuestión de ajuste técnico ni de limpieza higienista o jardinería de retoques, para que todo siga igual o peor globalmente. Es más bien una apuesta profunda y urgente de cambios locales y globales en todos los campos sociales.
De la ciudad global
a los derechos a la salud planetaria
El modelo de ciudad global se apoya en su expansión inacabable e ilimitada territorialmente, con pautas de sobre-consumo fagocitario de recursos foráneos de todo tipo. La ciudad global funciona también como una potente y petrificada ideología a favor de las demandas de la globalización y desregulación económica. Este modelo de ciudad aumenta dramáticamente las presiones y la explotación sobre cada rincón físico y social del mundo.
La cada vez más pesada "huella ecológica" de nuestras ciudades constituye un yugo asfixiante sobre el capital natural del planeta y sobre las oportunidades humanas de futuro. Las inmensas demandas y sobre-consumo de recursos por parte de nuestras formas urbanas de vida provocan huellas sobre-explotadoras cada vez más profundas y anchas, ecológicas y sociales, cercanas y lejanas.
Uno de sus resultados históricos del sobre-consumo y estilos de vida urbana es la liquidación masiva de las sociedades agrarias tradicionales y su sustitución por megalópolis insaciables, y en constante crecimiento en muchos lugares del mundo. Parece que se cumple una regla de juego endemoniada: cuanto más parisitarias sean las ciudades, más estresadas y deterioradas estarán las zonas rurales y ecosistemas que se ocupan de satisfacer las necesidades primarias y la imprescindible regeneración de la vida urbana. Las modernas formas urbanas de ocupar y construir sobre el territorio están destripando montañas, secando ríos y esquilmando la biodiversidad a una escala y velocidad sin precedentes históricos.
Cada vez más se muestra como evidente la imposibilidad física de repetir con éxito la experiencia urbana del Norte a escala mundial. El actual modelo de ciudad actúa como un cáncer devorador al estar basado en el sobre-consumo y en la creciente separación y alargamiento de distancias entre los diferentes usos y actividades. Sus formas de intercambio dan prioridad a los ciclos abiertos y despilfarradores de materiales y energía en sus relaciones con los recursos y ecosistemas, y de los que extraen constantemente bienes y servicios que consumen. De seguir obviando las constricciones físicas infranqueables, el colapso de seguro estará garantizado en una Tierra limitada y frágil.
Una ciudad sólo puede ser llamada sustentable, democrática y justa, cuando las premisas en que se basa su comportamiento pueden ser copiadas y servir para la vida y continuidad de todas las ciudades del mundo. En cambio, el inmenso e inacabable consumo lineal de energía y recursos junto a la inflación de detritos producidos por parte de las ciudades de Norte, no se puede extender a todas las ciudades del mundo. Porque simplemente no hay recursos naturales suficientes para poder abastecer este desigual y lujoso despilfarro.
Hoy la defensa de derechos universales básicos ha de ser compatibilizada con los nuevos derechos a favor de la salud conjunta de nuestros cuerpos y el cuerpo del planeta, cuestionando con ello algunos de los supuestos centrales de la modernidad ilustrada e industrial. El mantenimiento de modelos urbanos de consumo ilimitado en el Norte imposibilita cualquier apuesta viable por la supervivencia y la igualdad de derechos universales de ciudadanía para el presente y para las futuras generaciones.
Esto debería sugerir que cualquier defensa de la supervivencia colectiva y de la justicia social y ambiental a escala planetaria, implicaría una seria transición hacia la moderación y la equidad.
En otras palabras: la actual globalización económica no es sólo criticable por ser injusta y desigual, sino que también es criticable porque es sencillamente imposible llevarla a término. Aunque hubiera un reparto social más equitativo de los frutos económicos que promete, igualmente nos llevaría a la humanidad hacia un callejón sin salida por su propio carácter radicalmente descontrolado, gigantesco y devorador del mundo físico planetario.
De la resistencia global a la localización
La inestabilidad y desigualdad generadas por la actual globalización económica ha parido a miles de resistentes ruidosos que insisten y repiten una y otra vez: "Otro mundo es posible". No sólo es posible sino que ya se está haciendo.
Miles comunidades y grupos por todo el mundo están descubriendo alternativas propias para la revitalizar las economías locales que proporcionan más igualdad, más cohesión social, más democracia y más protección ambiental, algo que no pueden ofrecernos el reino de las multinacionales. Este enraizamiento en la proximidad de los flujos de dinero y los recursos para el tejido social y económico local, favorece el apego y enriquecimiento de los intercambios humanos adaptados a las necesidades propias, y al cuidado local de personas y naturaleza.
La localización significa cuestionar la hiper-competitividad y la lucha de todos contra todos. Supone optar contra la lógica del "mendigo tu vecino" y pasar a la lógica de "mejora tu vecino", de forma tal que de preferencia a lo local y que a la vez fortalezca a las pequeñas empresas, la vida comunitaria, la naturaleza y las personas. Esta forma de indigenismo enraizado potencia las ideas del comercio justo y sustentable para promocionar una economía que integre los objetivos sociales y ambientales. Se trata de dar prioridad a la producción y venta local, fomentando su variedad y su diversificación. Favorece la creación de una nueva estima con lo propio y el lugar por parte de unos consumidores responsables que valoran la proximidad, la calidad ambiental, la diversidad y protección cultural como factores claves en sus decisiones de compra y estilos de vida.
De la aceleración a la parsimonia
Hoy las ciudades son templos de adoración de la velocidad. Una de las máximas incuestionables por parte de las políticas municipales es creer que es siempre deseable el incremento de la velocidad en cualquier forma de intercambio mediante el crecimiento imparable de las distancias y del espacio entre usos y actividades. Numerosas experiencias cotidianas son reguladas por ritmos urbanos que nos imponen una velocidad y rapidez extraña a nuestras necesidades básicas.
La tiranía de un único tiempo mecánico y productivo y de sus normas sociales de consumo atraviesa numerosas experiencias cotidianas, que van desde la autovía al fast food. La cultura consumista del usar y tirar acorta y acelera tiempo de vida de los objetos y nuestra relación anodina con ellos. Pero esta concepción uniformadora y homogénea del tiempo en la ciudad es realmente un abuso de poder al ser ciega e intolerante con los tiempos y ritmos pausados de nuestras experiencias y nuestros cuerpos. El imperialismo de los tiempos acelerados no se corresponde con los tiempos y ritmos plurales de la materia y la vida. El dominio de las prisas y de la rapidez ha reducido nuestras posibilidades de tener una conexión y comprensión visual, temporal, sensitiva, reflexiva y afectiva con los lugares y valores urbanos.
Así, es hoy difícil adquirir la experiencia y el aprendizaje parsimonioso que dan sentido e identidad a los espacios comunitarios e históricos de la ciudad. Con distancias más largas y velocidades más altas, prácticamente todo (la arquitectura, los edificios, los árboles, las plazas, las calles, la agricultura periurbana, los objetos de consumo) tiende a trivializarse y a padecer la desconexión natural y la insignificancia social. Todo el medio urbano parece estar llamado a convertirse en un no lugar y en un lugar de paso, efímero y mudo en sus posibilidades sociales de reconocimiento, estima y diversidad creativa.
Las zonas históricas y rurales de la ciudad que se mueven con otros significados y con pasos más lentos, son las que sin apenas capacidad de resistencia acaban siendo marginadas y deterioradas. La aceleración y las largas distancias fomentan un universo de insignificancia social lleno de extraños y de miedo. En cambio, la proximidad corporal y sensorial ayudan en la construcción del sentido y las subjetividades conectadas y responsables con la propia ciudad.
La parsimonia de los ritmos lentos y las distancias cortas reivindica otro modelo de ciudad. La velocidad más pausada, las distancias más reducidas, la alta conectividad, eliminan las crueldades y las insignificancias que caracterizan la vida cotidiana de muchas personas y colectivos.
Enraizar las relaciones sociales cotidianas en los ritmos propios del lugar, del barrio y el medio ambiente urbano local y cercano, nos puede ayudar a orientarnos. Algunos grupos sociales como pueden ser l@s niñ@s, los mayores, muchas mujeres con trabajo centrado en la vida doméstica reclaman e inventan otros tiempos más lentos acordes con la pacificación urbana, lo que conllevaría menos destrucción de la habitabilidad ambiental, menos peligros, más sociabilidad y enriquecimiento cultural, y un mayor bienestar y disfrute de la vida.
La necesidad de respeto y de tolerancia ecológica nos exige pasar del fast food al slow food como forma alternativa de vida ciudadana que incorpora otra valoración de los diversos tiempos de nuestra experiencia.
De los "no-lugares"
a la ciudad sentida y con sentido
Muchas ciudades se han lanzado a la competitividad y a la construcción inacabable de más y más "no-lugares" homogenizados y carentes del sentido para la apropiación identitaria de los urbanitas. Son ideados como emblemas de modernidad que convierten en arcaicos y desechables los lugares históricos, renegando de sus hábitos culturales y de su propia historia retratada en las piedras y trazados de la ciudad antigua. En el monocultivo uniformado de los espacios comerciales, residenciales o de ocio, difícilmente se puede crear identidades singulares y convivencia ciudadana cuando sobre todo se ofrecen experiencias de soledad y similitud anodina. Parece que desde la mentalidad de políticos y técnicos se proyecta la ciudad como si fuera una variación más de las terminales de los aeropuertos, de las estaciones de trenes o de los parques temáticos.
Las políticas del neo-desarrollismo urbanizador impulsan el edificio Prima-dona alimentando una continuada sustitución y eliminación de los lugares urbanos significativos y multi-funcionales que fomentan una variedad de usos sociales interconectados y de relaciones sinfónicas capaces de establecer continuidad e identidad en lo diverso: conectando las dos orillas incomunicadas de lo social y lo natural.
Hoy, este estilo monumental y heroico en sus dimensiones físicas y simbólicas constituye un lujo despótico propio de faraones. Carece de posibilidades para hacer puentes y reconocimiento entre las identidades sociales y el medio físico-natural. Actúan como pozos negros y heridas incisivas en la ciudad con muchas variedades en sus formas urbanas, que demandan todo tipo de recursos públicos. Este urbanismo de desprecio basado en la cirugía del edificio singular es incapaz de facilitar cosmovisiones de arraigo y aprecio con el conjunto de la ciudad. Su fuerza simbólica está en la desconexión y pérdida de contacto con la urdimbre material y social de la ciudad, y con las posibilidades creativas de bienestar que nos ofrece la vida urbana.
Las relaciones urbanas de encuentro, reconocimiento y memoria son sepultadas bajo la voracidad de los grandes espacios monofuncionales y de los bloques asépticos y monocromáticos. Hoy, por muchas ciudades grandes emergen idénticos engendros arquitectónicos de carácter autoritario que obvian y maltratan sus contextos sociales y naturales. El gigantismo de los centros comerciales acampa por las afueras urbanas expandiendo desiertos de aparcamientos y de densa movilidad motorizada. Es la repetición monocorde de los mismos carteles luminosos de las tiendas de franquicias, de las oficinas que escupen a sus usuarios intermitentemente a horas fijas y los dirigen a las idénticas carreteras, túneles y autopistas urbanas que empobrecen imperativamente nuestra experiencia y vida cotidiana.
La preservación del patrimonio urbano cultural y natural, la mezcla de actividades variadas y la delicada mejora, paso a paso, del tejido ambiental urbanístico existente (donde la gran mayoría de los edificios deberían ser dignos miembros del coro en lugar de tener un único protagonista o edificio de autor) son algunos requisitos para la cohesión social y la sustentabilidad. Los valores y servicios ambientales suelen ser perceptibles social y culturalmente cuando son contextualizados y localizados en un marco de relaciones con sentido y utilidad para sus habitantes. Las políticas a favor de la vida y la ciudadanía evitan los sobre-consumos destructivos y socialmente estratificadores, y van en detrimento de lo pesado, lo compartimentado y lo homogéneo como normas de diseño y ordenación urbana. Significará huir de los confinamientos de todo tipo construidos a base de cemento, asfalto y largas distancias. El urbanismo ha de rechazar el totalitarismo de lo económico. No sólo ha de ser funcional y contemplativo, también ha de posibilitar la expansión de las posibilidades de bienestar, memoria y religación social.
Los políticos y planificadores urbanos habrían de comprender que junto al diseño y la ordenación urbana se traman posibilidades socializadoras y de reapropiación subjetiva por parte de las personas y grupos. El suelo de una ciudad no es un papel en blanco donde se trazan unas líneas formales y espacios inertes, sino que en ella pervive una trama vital ciudadana que respira y es el hogar de múltiples culturas humanas complejas y sensibles.
De la invisibilidad de los procesos vivos
al paisaje urbano complejo
Los problemas ecológicos suelen ser invisibles al ojo del urbanita. Cuando las patologías de salud ecológica suben a la superficie después de estar un tiempo inmanentes e incubadas, a menudo se llega tarde. Ante la amplitud e irreversibilidad de los daños resulta imposible hacerles frente de forma eficaz. Las ciudades con más "éxito" e incluso, las más "limpias y aseadas" pueden serlo sólo en apariencia, porque ocultan sus patios traseros. Externalizan sus indecentes residuos destructivos que vierten sobre Otros. Los pequeños pueblos, el mundo rural, otros países y ecosistemas próximos y lejanos son las víctimas de las políticas urbanas dominantes. Como consecuencia los peligros ecológicos siguen creciendo y acechando aunque no se vean, ni se huelan, ni se sientan inmediatamente.
En una vida urbana frenética orientada a aumentar las distancias se acaban invisibilizando los flujos y conectividades propias y singulares de los metabolismos vitales que nos unen al resto del mundo material. Se esconden los pausados ciclos de la naturaleza y su regeneración cíclica. ¿A donde va el agua y la basura ¿ ¿De donde provienes los vegetales y alimentos? ¿Qué hay debajo de la calle y del asfalto? ¿Qué efectos tienen los humos de los coches y sus miles de elementos químicos tóxicos?
Lo que no se ve directamente puede que sí exista. Esta máxima implica una sencilla sabiduría ambiental. Quizás necesitemos crear unas historias sociales y culturales para poder marcar con señales y ritos inteligibles el paso vivo del mundo biofísico que comparte nuestra casa urbana. Puede que tengamos que indagar y aprender relacionarnos con la huella vital invisible que palpita y se adhiere a nuestros intercambios cotidianos, a las mercancías y a nuestras compras, a los deshechos y al paisaje urbano, a las huertas y campos de las afueras urbanas, a los acuíferos que corren bajo nuestros pies, al aire que respiramos.
Necesitamos nuevas políticas culturales a favor de conexión ambiental y la sustentabilidad para dar forma y nombres con los que representar inteligible y plásticamente el continente de flujos naturales y de servicios valiosos que nos ofrecen.
Del monocultivo
a la multiculturalidad ecológica
Cómo podrían ser las ciudades sustentables? …
Quizás podríamos pensar en una ciudad que aceptara la reducción de uso de recursos naturales como el marco de toda acción, motivación y sentido.
¿Pero como se puede concretar esta propuesta? ¿Porqué van a querer las personas y grupos limitarse en su alegre fiesta devoradora de suelo, agua y otros recursos ambientales valiosos y escasos?
¿Cómo se puede crear una nueva cultura ciudadana basada en la eficiencia, la moderación y la suficiencia ecológicas?
Hay una multitud de respuestas posibles para crear culturas urbanas sostenibles en sociedades complejas y multi-estructuradas. En nuestras ciudades, al igual que ocurre en la condición humana y natural, la diversidad y la singularidad son una fuente de abundancia y de riqueza constituyente e inevitable. No existe un punto único con capacidad totalizadora para la observación y la acción desde el cual se pudiera ver o determinar a toda la sociedad en su conjunto. No hay ni es democráticamente deseable un único centro de control institucional desde donde se pueda programar e intensificar los cambios profundos que necesitamos.
La política verde carecerá de eficacia y de aceptación social si no conlleva un proyecto cultural de sentido alternativo que favorezca una diversidad de estrategias y la construcción de nuevas subjetividades de religación con nuestras posibilidades y nuestro lugar en la naturaleza y en el cosmos.
Las verdaderas transformaciones sociales son moleculares y suceden diversamente cuando muchas personas establecen distintas prioridades en sus relaciones y en los campos sociales grandes y pequeños en los que actúan, estableciendo así nuevas rutinas y pautas de acción a pesar de los conflictos y contratiempos que surjan.
El multiculturalismo sostenible de nuestras ciudades aunque embrionario, es emergente y proteico. Puede tomar auténtico cuerpo con la potenciación social e institucional de iniciativas variadas a favor de nuevas éticas y estéticas de suficiencia ecológica que desarrollen formas de cuidado y estima alternativas y antagónicas al monocultivo cultural del la ideología maquinística. Estas nuevas energías sociales ya están presentes como semillas vivificadoras en muchas y diversas iniciativas individuales y colectivas que como luciérnagas nos pueden iluminar el camino.
De las limitaciones ecológicas
a las oportunidades de buena vida
Reconocemos que la tarea de soñar un estado de cuidado y renovación material óptimo es difícil y nos enfrenta a la no erradicable incertidumbre y complejidad de cualquier ideal político, urbanístico o tecnológico. Pero, la agenda verde y sus ideas pueden tener éxito y reconocimiento social aunque apuesten por la suficiencia y la moderación de la voracidad faústica de nuestras ciudades.
Las metas de la sustentabilidad asumen un saber más genuino sobre el mundo real y sobre nuestros campos sociales de experiencia. Sus ideas verdes son opuestas a la trivialidad y falsedad de los imperativos economicistas y de las nociones al uso de expertos y tecnócratas. Constituyen un saber más profundo y genuino sobre lo real, al tiempo que conforman nuevos campos culturales y se sentido que alumbran y comprenden mejor nuestra condición y experiencias. El pensamiento ecológico nos ayuda en la deliberación sobre el mejor camino y sobre las verdades útiles, pero sin olvidar nuestra inevitable participación en un orden cósmico y natural.
La ecología tiene la capacidad de revelación de nuestro lugar en el cosmos al recordar que la materia viva tiene un lugar central en nuestras formas de vida, y no es reducible a un mero recurso o producto a manipular o convertir en artefactos y objetos. No hay autonomía ni desconexión posible de las máquinas y objetos de consumo que fabricamos, por lo que nuestra responsabilidad y moral práctica habrá de tener en cuenta este gran continente vivo y negado, junto a las metáforas y discursos productivistas que lo impulsan. El fascinante modelo mecanicista de acción y ordenación de nuestras vidas y ciudades constituye una potente ideología que se autopropulsa, aunque carece de posibilidades da manifestar los rasgos centrales de nuestra condición humana en el mundo. Su poder de manipulación y engaño es tan grande como su poder de negación y obstrucción de posibilidades creativas y de otras formas de vida ciudadana.
Las aparentes limitaciones de la condición ambiental y la precaución que ha de incorporar toda política sustentable, son en realidad nuevas oportunidades para crear una mejor y sana vida. Es posible apostar por una ética ecológica junto a una estética a favor del placer y disfrute de la vida. Una estética que incorpore una manera nueva de organizar nuestras experiencias con el mundo construido de la ciudad alejándonos de las formas heroicas y guerreras. Una vida urbana realizada desde valores a favor de la vida y la búsqueda del bienestar, y basada en la convivencia y religación con el mundo sensible y con las necesidades de conexión emocional que habitan en nuestros cuerpos y en el cuerpo de la ciudad.
Los valores y prácticas ambientales pueden responder a valores sociales atractivos y buscados, como son los identificados con la salud y el disfrute, el placer, y la mejora social individual y colectiva. Buena vida y vida buena pueden ir juntas. La buena comida, la calle pacificada y sugerente, la conversación, el paseo, y el encuentro inesperado pueden guiarnos en esta búsqueda cotidiana. Los mercados pueden ofrecer una comida más variada, fresca y local, que además de ser más nutritiva y sana para los consumidores también es más justa con los productores. Unas calles más lentas, cómodas, seguras y sociables son más apreciadas por los urbanitas. Unos entornos urbanos esmeradamente cuidados y respetados en su singularidad y en sus valores rurales y ambientales pueden enganchar mejor con nuestras necesidades vitales..
Es posible hacer florecer una vida urbana vibrante y más enriquecida. Pero las cifras y las estadísticas sólo hasta cierto punto pueden ayudar al cambio. Los números no mueven corazones. No es muy probable que unos objetivos fundamentados exclusivamente en la reducción del consumo de recursos levanten mucho entusiasmo entre la gente. ¿Qué tipo de placer puede derivarse de los números y las estadísticas?
Numerosos aspectos sorprendentes de la naturaleza están en constante comunicación y diálogo con nuestras vidas, y no se dejan atrapar en cifras ni en datos objetivos. Son los sonidos, los colores, los olores, los sabores, los deseos se quedan fuera de los números y de los fríos datos producidos por los técnicos y economistas del maldesarrollo.
Además, sólo cuando las mutaciones ecológicas se comprenden como un proceso histórico y cultural que tiene que ver con nuestros deseos y necesidades más intimas, se puede comenzar a encontrar salidas para nuestras sociedades ahogadas en la crisis del sobre-consumo. Así, mediante el instrumento cultural podemos convertir las metas cuantitativas de la sustentabilidad en objetivos cualitativos deseables y buscados por la mayoría de las personas.
Porqué sólo un movimiento social con alma y enraizado en cada lugar significativo incitará las mutaciones urbanas necesarias y urgentes. Hay que inventar nuevos cursos de acción verde y de cambio cultural en todos los sectores de la vida política, ciudadana, académica y económica. Es preciso comenzar a hablar de una nueva ética urbana pero también acompañada de una nueva estética del disfrute y la buena vida que pueda convivir con la suficiencia, precaución, responsabilidad, justicia, la protección y el cuidado.
También una estética a favor de la calidad local es necesariamente parte del desarrollo rural y urbano hacia la sustentabilidad. Nuevas experiencias basadas en una economía y bienestar verde, y enraizadas en el lugar, pueden apostar por la durabilidad regenerativa de objetos y territorios. Significaría optar por la preservación y el cuidado de ecosistemas y de variedades vegetales y animales locales, de los productos naturales y de las actividades artesanales, de una nueva economía y desarrollo local ajustado y respetuoso con la exigencia ambiental. Es posible avanzar hacia nuevas economías sociales y naturales basadas en la recuperación y la renovación mediante actividades culturales creativas que operen bajo los criterios prácticos verdes de reutilización y reparación.
Las personas se mueven por razones, pero también por gusto y goce. La sustentabilidad urbana debe motivar la mente y favorecer la autoreflexividad, pero también debe favorecer el flujo de nuestros sentidos y sensibilidad. Seguramente, con buenas dosis de imaginación podemos convertir la necesidad en valores apreciados, y convertir los limites en múltiples puertas a la buena vida común.
Una nueva urbanidad ecológica para nuestros pueblos y ciudades ha de cuestionar algunas de las premisas básicas de nuestro modelo urbano basado en la voracidad y la desconexión con el mundo natural y con el planeta interior que palpita en nuestras urbes. Es decir, algo que es tan compulsivamente seductor como insostenible. Esta necesaria ecología urbana nos sugiere las muchas posibilidades prácticas que darían un viraje profundo a nuestras culturas ciudadanas en la dirección de un futuro más vivo, verde y solidario.

Mara Cabrejas
Mara.cabrejas@uv.es

CELEBRADO EN DUBLIN EL PRIMER CONSEJO DEL PARTIDO VERDE EUROPEO

CELEBRADO EN DUBLIN EL PRIMER CONSEJO DEL PARTIDO VERDE EUROPEO

FOTO: MESA DEL I CONSEJO DEL PARTIDO VERDE EUROPEO

EL PARTIDO VERDE EUROPEO ACUERDA LUCHAR POR LA PROTECCIÓN DEL BANCO PESQUERO CANARIO SAHARAUI FRENTE A PROSPECCIONES PETROLERAS CON SÓNARES.

El pasado fin se semana se celebró se celebró el primer consejo del Partido Verde Europeo en Dublin. A la cita acudieron representantes de todos los partidos europeos miembros de Europa y algunos invitados como observadores.

La Conferencia contó con la presencia de Verde americanos, brasileños, mejicanos, ucranianos, húngaros, checos y eslovacos; entre otros. Los Verdes Españoles estuvieron representados a través de la compañera Amalia bosch, y de nuestro eurodiputado David Hammerstein.

Entre otros asuntos se aprobaron los presupuestos de la formación política para el próximo año y numerosas resoluciones que fueron presentadas por distintas redes verdes y partidos.

Amalia Bosch, en representación de Los Verdes españoles defendió una enmienda, que fue aprobada, a una propuesta de resolución presentada por la Red Verde del Mar del Norte, acerca de nuevos tratados de pesca con África, para que el Partido Verde Europeo incluyera entre sus líneas de actuación la protección del banco pesquero canario saharaui de las prospecciones petroleras con sónares.

El próximo consejo del Partido Verde Europeo tendrá lugar en Riga en mayo del 2005