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EUROPA

RAZONES VERDES A FAVOR DEL SÍ A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

RAZONES VERDES  A FAVOR DEL SÍ A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA David Hammenstein, Eurodiputado de Los Verdes españoles.null
Francisco Garrido , Diputado de Los Verdes en el Congreso de Diputados.

¿Esta constitución es un instrumento adecuado para avanzar hacia una Europa política más democrática, ecológica y solidaria?.

Esta es la pregunta central para reflexionar sobre el voto de la izquierda en el próximo referéndum sobre la constitución europea. Pero para responderla es preciso desglosar previamente otros interrogantes.

1. ¿Qué significa decir SÍ a una Constitución?. Supone decir SÍ a la construcción de un nuevo escenario y agente político europeo, más unitario y más fuerte en el contexto de incertidumbre, inseguridad y peligros mundiales, superando con ello los estrechos límites de una Europa que hasta ahora, ha sido esencialmente una unión económica acompañada de un embrionario espacio político supra-estatal, y aún muy imperfecto.

¿Restará la Constitución europea competencia y protagonismo al Parlamento europeo? ¿Supondrá un retroceso con respecto al desarrollo legislativo de los derechos básicos de ciudadanía? ¿Impulsará nuevos derechos ecológicos y socioculturales mejorando con ellos las normativas ambientales y sociales vigentes hasta ahora?.

Podemos decir, que si se compara con el presente de los Estados nacionales y de la Unión Europea, ni en el plano de los principios y valores fundacionales, ni en el plano de los derechos y de las instituciones se dará un paso atrás. Pero también reconocemos críticamente, que aunque se avanza en el terreno de los derechos democráticos de la ciudadanía europea y de la gobernabilidad supra-estatal, el actual déficit democrático no se supera en el grado que sería necesario y deseable. Estamos convencidos que después de aprobarse la Constitución Europa se abrirá un abanico de oportunidades nuevas para impulsar políticas y legislaciones que avancen hacia un mayor protagonismo y protección de la ciudadanía europea, y no sólo de los estados nacionales miembros. A pesar de que este proyecto constitucional de una Europa política no llega a satisfacer plenamente nuestras aspiraciones como verdes, no podemos afirmar alegremente que estamos ante un problema de involución o de congelación de los ideales universalistas y valores europeístas.

2. ¿Hay alternativas reales a esta Constitución? Nos estamos refiriendo a las limitadas posibilidades políticas que están en el actual juego de agentes históricos, y por tanto no se trata de nuestros sueños e ideales. No hablamos de imaginación ni de las alternativas que deseamos o que nos gustarían en coherencia con nuestros valores y principios verdes. Lo cierto, es que el actual documento constitucional ha sido ha sido elaborado en lentas y trabajosas negociaciones entre los gobiernos y estados miembros, y en el contexto de sus desiguales correlaciones de fuerzas e intereses. El fruto es un único documento constitucional. Y esta es la única realidad fáctica y política a la que nos enfrentamos con el referéndum europeo ya que no hay otro texto constitucional alternativo a votar. Por tanto, hoy por hoy no hay "otra vía alternativa factible" al SÍ, salvo el insensato camino del NO a la Constitución: la regresión y la parálisis en la actual situación de la Europa económica y del dominio de los estados y sus diversos intereses particularistas.

¿Se puede llegar a creer que de triunfar el No a la Constitución europea vendría mágicamente un nuevo texto más democrático, europeísta y ecológico, sin el apoyo de los gobiernos y estados miembros? Sólo habría una única alternativa sobre la mesa, un más de lo mismo que ya conocemos: la vuelta a los acuerdos de Niza. Es decir, una peligrosa parálisis de la construcción política de Europa, con imprevisibles consecuencias de todo tipo. De seguro, que de darse un triunfo del NO sería una gran noticia para la derecha xenófoba, para los nacionalistas de Estado o para la actual administración americana.

3. ¿Quién podría interpretar y gestionar el NO a la Constitución europea?

Si triunfa el SÍ adoptaremos el nuevo marco y regulación política que se aprueba como guía en la construcción europea. Habrá un contexto normativo e institucional conjunto y supra-estatal que hasta ahora no existían. Será una Europa más integrada y cohesionada, más democrática y social, y con muchas más oportunidades de avanzar en la urgente transición hacia formas de vida más ecológicas y sustentables.

No por ello, dejamos de reconocer que este proyecto constitucional está muy alejado de lo que nosotras y nosotros como verdes desearíamos en cuanto a la posibilidad de unos avances más exigentes. Pero no hay duda en cuanto a quienes serían los ganadores si triunfara el No. Sería la victoria de las fuerzas sociales y los proyectos políticos de la extrema derecha, de los ricos euro-escépticos y la izquierda post-comunista.

¿Puede alguien pensar ingenuamente que serían los movimientos sociales alternativos o el tejido de la ciudadanía crítica los que gestionarían un eventual triunfo del NO?

¿Persistirían en el simple tacticismo muchos de los que ahora piden el NO a la vez que piensan que va a salir el SÍ, si valoraran y tuvieran en cuenta los riesgos reales del éxito del NO?

Este mismo ejercicio de irresponsabilidad e irrealismo es un ejemplo de la enorme debilidad y confusión de las posiciones de izquierda que ahora piden el NO a la constitución, pero curiosamente lo defienden con argumentos y retóricas a favor de más Europa y más democracia .

Pero de triunfar el NO, sus consecuencias políticas serían las contrarias: ya hay demasiada Europa y tenemos que fortalecer el atomicismo y los poderes de los Estados-nación. Lo que desde nuestra óptica verde sería equivalente a apostar por la reducción de las políticas socio-ecológicas, o por el estrechamiento de los derechos y garantías sociales. Significaría abrir las puertas a una formidable ceremonia de confusión y desánimo donde las posibilidades del futuro para la Europa que queremos estarían más oscuras e inciertas que nunca.

¿Estaríamos en mejores condiciones para avanzar hacia la Europa que queremos después del No? ¿Cuales serían las consecuencias colectivas de un NO para millones de europeos divididos y separados por gobiernos de color político muy distinto, y con intereses y preferencias muy diversas. ¿No crecería entre los actores sociales alternativos y la ciudadanía en general un mayor desánimo y desorientación mientras los Belusconi y los Aznar de turno trabajan a toda máquina para fortalecer el actual escenario de peligros y sufrimientos mundiales. ¿Qué podría contener el euro-excepticismo británico, danés, sueco,... después de un revés histórico de estas dimensiones?.

Por el contrario, como una luz en la caverna la Constitución europea puede ayudarnos en el trabajo colectivo de construir garantías y mínimos de ciudadanía común y solidaria. Un camino útil de reforma y de mejora posible para avanzar en la cristalización de nuevas identidades y comunidad conjunta más allá de las divisiones y diferencias que nos separan.

El actual experimento europeo que comienza a crecer a partir de esta Constitución es una ilusionante y valiosa novedad histórica: la construcción del primer Estado cosmopolita del mundo, de una nueva democracia no nacionalista. Esta Constitución de Europa, y lo que es más importante el proceso constituyente y político que consolida, abre un futuro de posibilidades y oportunidades que no podemos desaprovechar. Es un primer gran laboratorio de democracia y ciudadanía global. La adhesión a esta Europa que quiere nacer y crecer es el mejor reflejo de lo que Habermas ha llamado el nuevo "patriotismo constitucional". Esta Europa por la que apostamos supondrá una ganancia para la ciudadanía y las personas, y al tiempo será una pérdida para los anacrónicos Estados-nacionales.

ÉXITO DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LAS CIUDADES DEL MEDITERRÁNEO

ÉXITO DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LAS CIUDADES DEL MEDITERRÁNEO La conferencia internacional sobre las ciudades del Mediterráneo realizada el pasado fin de semana en Dénia por representantes de Els Verds en la Comunidad Valenciana, España y Europa concluyó abogando por «humanizar los municipios para que vuelvan a ser lugares de encuentro», según indicó el portavoz de Els Verds en la capital de la Marina Alta, Toni Roderic
Roderic insistió en que el principal problema es «la construcción desaforada que se está realizando en las ciudades del Mediterráneo sin ningún respeto hacia el medio ambiente de los municipios y del mundo rural». Al respecto añadió que se están «destrozando los recursos naturales» y advirtió que si se mantiene el actual ritmo de desarrollo «será la ruina del Mediterráneo».La construcción desaforada también lleva unida «problemas de aguas residuales, de reciclaje de basuras y de todo tipo de recursos». Esta masificación, según Roderic, «rompe el equilibrio existente en las ciudades».Las formaciones conservacionistas abogaron, frente a la «destrucción masiva» por «preservar al máximo los casco urbanos para que las ciudades vuelvan a ser amables para convertirse en lugares de encuentro donde los vecinos hablaban en la calle y se conocían».En este sentido, acordaron que debe impulsarse la creación de aparcamientos en las afueras de las ciudades y evitar de es! ta forma la «actual invasión de coches y trasporte pesados en el centro de la ciudad».InmigraciónEste crecimiento ha llevado apareado consigo la llegada masiva de personas procedentes del tercer mundo en busca de trabajo y de mejores condiciones de vida. Roderic matizó que la inmigración debe «regularse bien para evitar la aparición de guetos y de bolsas de proveza» ofreciendo condiciones dignas a los inmigrantes.Al mismo tiempo, los paises desarrollados deben incrementar sus esfuerzos para ayudar a las naciones del tercer mundo a desarrollarse, de forma que en sus lugares de origen se produzcan las condiciones «de vida, sociales, laborales y democráticas» dignas.

Fuente : Infoverde (7/12/04)

CELEBRADO EN DUBLIN EL PRIMER CONSEJO DEL PARTIDO VERDE EUROPEO

CELEBRADO EN DUBLIN EL PRIMER CONSEJO DEL PARTIDO VERDE EUROPEO FOTO: MESA DEL I CONSEJO DEL PARTIDO VERDE EUROPEO

EL PARTIDO VERDE EUROPEO ACUERDA LUCHAR POR LA PROTECCIÓN DEL BANCO PESQUERO CANARIO SAHARAUI FRENTE A PROSPECCIONES PETROLERAS CON SÓNARES.

El pasado fin se semana se celebró se celebró el primer consejo del Partido Verde Europeo en Dublin. A la cita acudieron representantes de todos los partidos europeos miembros de Europa y algunos invitados como observadores.

La Conferencia contó con la presencia de Verde americanos, brasileños, mejicanos, ucranianos, húngaros, checos y eslovacos; entre otros. Los Verdes Españoles estuvieron representados a través de la compañera Amalia bosch, y de nuestro eurodiputado David Hammerstein.

Entre otros asuntos se aprobaron los presupuestos de la formación política para el próximo año y numerosas resoluciones que fueron presentadas por distintas redes verdes y partidos.

Amalia Bosch, en representación de Los Verdes españoles defendió una enmienda, que fue aprobada, a una propuesta de resolución presentada por la Red Verde del Mar del Norte, acerca de nuevos tratados de pesca con África, para que el Partido Verde Europeo incluyera entre sus líneas de actuación la protección del banco pesquero canario saharaui de las prospecciones petroleras con sónares.

El próximo consejo del Partido Verde Europeo tendrá lugar en Riga en mayo del 2005

POSICION DE LOS VERDES EUROPEOS

POSICION DE LOS VERDES EUROPEOS Sí a la Constitución europea
El futuro de Europa no pasa por el camino de vuelta hacia Niza

El Tratado por el que se establece una Constitución para Europa, elaborado por la Convención sobre el futuro de Europa y aprobado por unanimidad en la Conferencia Intergubernamental, está ahora pendiente de dictamen ante los Parlamentos de los Estados miembros y del resultado de los referendos nacionales.

Nosotros, los Verdes europeos, propugnamos que se apruebe la Constitución propuesta para Europa como primera piedra miliar del proceso constitucional europeo, pues es la única opción, a pesar de sus grandes carencias en algunos aspectos.

En la Constitución propuesta se sientan las bases de la democracia europea, se establece la Unión como una comunidad basada en los derechos fundamentales, se incardina su política en un sistema general de valores comunes, se cifran objetivos claros y se proclama el principio de sostenibilidad, se incorporan los derechos sociales a los derechos humanos tradicionales, toda la acción exterior de la Unión se enmarca en el Derecho internacional, se simplifican los Tratados y los procedimientos, se clarifican las competencias, se amplía el ámbito de toma común de decisiones, se mejora la capacidad de actuación, la transparencia y la legitimidad democrática de la Unión, así como las posibilidades de participación de sus ciudadanos en el proceso de toma de decisiones.

Nosotros, los Verdes europeos, no subestimamos las deficiencias de esta Constitución. No se ha creado un orden social europeo. La Unión, por consiguiente, aún debe dar respuesta a los desafíos de la globalización. La democracia europea es incompleta. Importantes tareas siguen adjudicadas a la cooperación intergubernamental. Todavía será posible bloquear con un veto nacional la capacidad de actuación de la Unión Europea, así como toda eventual revisión futura de la Constitución.

Deploramos que los ciudadanos europeos no hayan podido aprobar la primera Constitución europea mediante un referendo a escala europea.

El proceso de unificación europea no ha concluido. Por consiguiente, consideramos que nuestra tarea consiste en modificar esta Constitución y no en oponerse a ella. Consideramos quimérico pensar que rechazando esta Constitución se tendría oportunidad de elaborar una Constitución nueva y mejor. Devolviendo la nueva Unión Europea ampliada de 25 Estados miembros, que se encuentra actualmente inmersa en un procedimiento de adhesión ulterior, a la fase en que se encontraba en la época del Tratado de Niza, se desataría una crisis que podría poner en peligro el proceso de unificación europea.

Nosotros, los Verdes europeos, proyectamos, por consiguiente, impulsar la primera iniciativa ciudadana europea, con vistas a obtener respaldo ciudadano para una primera enmienda a la Constitución, a fin de profundizar la democracia europea, crear un orden europeo de paz y un espacio de seguridad social, justicia y solidaridad.

Mediante esta iniciativa ciudadana (de conformidad con el artículo I-47 de la futura Constitución) se pediría al Parlamento que hiciera uso de su derecho de iniciativa, inmediatamente después de ratificada la Constitución, para solicitar la convocatoria de una nueva Convención y la realización de una primera enmienda a la Constitución. La iniciativa se impulsaría paralelamente al proceso de ratificación.

Los objetivos de la primera enmienda son:

Que en la democracia europea toda la legislación y todo el presupuesto de la Unión estén sujetos a la codecisión del Parlamento, todas sus decisiones al control del Tribunal de Justicia Europeo, debiendo ser la votación por mayoría la norma general. Que el Consejo lleve a cabo sus tareas legislativas en el marco de un Consejo Legislativo. Que con arreglo a una propuesta de la Convención, toda enmienda constitucional se apruebe por mayoría cualificada de los Parlamentos de los Estados miembros y del Parlamento Europeo. Que se supriman las Conferencias Intergubernamentales.

Que la Unión represente un orden europeo de paz. Que la política común y soberana de Asuntos Exteriores, Seguridad y Defensa respete el Derecho internacional y la Carta de las NN.UU., siendo su objetivo la prevención de conflictos civiles y el fin de las guerras. Que se aplique el método comunitario y la decisión por mayoría. Que el empleo de medios militares esté supeditado a la aprobación del Parlamento Europeo. Que sean los Estados miembros quienes decidan participar en acciones militares con arreglo a sus respectivos ordenamientos constitucionales.

Que en el ámbito de la seguridad social, la justicia y la solidaridad se establezca un orden social europeo. Que la economía social de mercado y el pleno empleo también se recojan en la parte III de la Constitución. Que se establezcan jurídicamente las normas sociales comunes y las normas mínimas en materia de fiscalidad empresarial.

La premisa para la siguiente fase del futuro de Europa es aceptar la Constitución propuesta, pues supone un avance irrenunciable con respecto a los Tratados en vigor.

La constitución sienta los pilares de la democracia europea

y posibilita la primera democracia supranacional de la historia. No se crea únicamente una Unión de Estados sino también una Unión de ciudadanos, garantizándose sus derechos y ofreciéndoseles las herramientas y procedimientos de información necesarios, garantizándose su participación y sentándose incluso las bases para una iniciativa ciudadana. En la Constitución se prevé un sistema de controles y garantías y un marco de instituciones y procedimientos republicanos. Europa deja de ser una colección de Estados para convertirse en un organismo unificado en el ámbito del Derecho internacional.

La Constitución mejora los derechos del Parlamento en el procedimiento legislativo y en materia de autonomía y control presupuestarios. Los Parlamentos de los Estados miembros podrán exponer sus objeciones en el marco del procedimiento legislativo y presentar recursos ante el Tribunal de Justicia Europeo, disponiendo igualmente de amplios derechos de información. Se amplía el control judicial en vigor y las posibilidades de presentar recursos individuales. Se simplifica el acceso a los tribunales.

Se suprime el tercer pilar y, por consiguiente, todo el ámbito de la seguridad interior, la cooperación judicial y policial, los controles fronterizos y el asilo y la inmigración, que se desplazan desde la cooperación intergubernamental, de dudoso carácter democrático, hasta el reino el método comunitario. Por consiguiente, esos sectores pasan a ser competencia comunitaria, dependiendo de la legislación habitual, previéndose la codecisión del Parlamento Europeo y un gran control judicial.

Euratom no se ha convertido en un asunto jurídico internacional para la Unión Europea y, por consiguiente, depende de un acuerdo internacional entre los Estados miembros, al margen de la Constitución. De tal manera, los Estados miembros podrán abandonar Euratom sin retirarse de la Unión Europea o adherirse a la Unión sin ser miembros de Euratom.

En la Constitución se reconoce el derecho de los ciudadanos a acceder a los servicios de interés general y el cometido de los interlocutores sociales. El diálogo social se recoge en la Constitución. Se considera al Banco Central Europeo una institución de la UE y, por consiguiente, deberá adherirse a los valores y objetivos comunes. Se ha concedido al Parlamento el derecho de iniciativa para enmendar la Constitución.

La Constitución incardina a la Unión Europea en los derechos fundamentales

La Carta europea de los derechos fundamentales se incluye como elemento integrante de la Constitución. De esta manera, es jurídicamente vinculante y accionable ante el Tribunal de Justicia Europeo. Por primera vez en la historia de los Derechos Humanos, que ya comprende algo más de dos siglos, el bienestar social pasa convertirse en un derecho humano más. La Unión también se ha adherido al Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales y ha reconocido los derechos de las minorías.

La Carta ofrece una base jurídica europea común básica, que comprende a todas sus Instituciones y decisiones, así como la aplicación del Derecho europeo por los Estados miembros. Este logro por sí mismo bastaría para justificar la aprobación de la Constitución, pues se excluye la vuelta al Tratado de Niza.

La Constitución incardina a la Unión Europea en un consenso de valores y objetivos

En comparación con los conjuntos fragmentarios de "principios" recogidos en los Tratados vigentes, en la Constitución europea se establece un código general de valores y objetivos. Se asegura que todos los Estados miembros de esta comunidad caracterizada por el pluralismo, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la no discriminación defiendan y garanticen de la misma forma la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de derecho y los derechos humanos.

También son objetivos constitucionales el desarrollo sostenible de la Tierra y la misión general de paz. La Unión europea se compromete a velar por un comercio mundial justo y la erradicación de la pobreza. Se apuntala el principio de igualdad de género, así como el compromiso de combatir la exclusión social y la discriminación.

En materia de política de defensa, por primera vez, en la Constitución se colocan al mismo nivel los medios civiles y militares, considerándose una tarea prioritaria constitucional la prevención de conflictos y el mantenimiento de la paz. El principio de mejora gradual de la capacidad militar en los Estados miembros no supone la obligación perentoria de incrementar la capacidad bélica. Se refiere más bien a la coordinación y cooperación, que podrían ofrecer importantes oportunidades de desarme. En la Constitución se respeta la naturaleza especial de la seguridad y la defensa en algunos Estados miembros y, por consiguiente, también la neutralidad.

Quedan por satisfacer muchas expectativas de los ciudadanos europeos

El nacionalismo, la desconfianza entre los Estados y las reivindicaciones de soberanía de los Gobiernos nacionales impidieron a la Convención realizar avances que parecían estar al alcance de la mano. La designación del Praesidium por los jefes de Estado y de Gobierno, y no por el voto de la Convención, el excesivo poder del Praesidium, las negociaciones secretas y las amenazas de veto hicieron que con frecuencia los resultados no reflejaran la mayoría real existente en la Convención.

La mayor violación de los objetivos de la Convención cometida por los Gobiernos nacionales fue la retirada parcial del mandato en la cumbre de Salónica en junio de 2003, por lo que no pudieron revisarse las Partes III y IV de la Constitución, aun cuando la gran mayoría de la Convención había reclamado grandes modificaciones.

El déficit democrático de la Unión sólo se ha subsanado en parte. Los Gobiernos nacionales se negaron a aplicar el principio de división del poder y a conceder plenas competencias al Parlamento. También se opusieron a los conceptos de control judicial y al establecimiento de reglas viables sobre la visibilidad de los procedimientos legislativos del Consejo. No se han previsto normas sobre el referendo europeo. Además, para reformar la Constitución ni siquiera se precisa la aprobación del Parlamento Europeo.

El objetivo de crear un espacio común de seguridad social, justicia y solidaridad fracasó en la Convención. Las políticas social y de empleo siguen siendo competencia de los Gobiernos nacionales o, en el mejor de los casos, se establecen a nivel intergubernamental. El desequilibrio existente entre la integración económica y política en Europa se prosigue en el ámbito del bienestar social. El método abierto de coordinación no permite el desarrollo de un orden social europeo.

La retirada parcial del mandato por parte de los Gobiernos en Salónica desembocó en una mayor contradicción constitucional interna de intenciones, al no coincidir los objetivos de pleno empleo y economía social de mercado cifrados en la Parte I de la Constitución con los meros objetivos de alto nivel de empleo y economía pública de mercado con libre competencia previstos en la Parte III.

Incluso no se alcanzaron objetivos bien definidos sobre la capacidad de actuación de la Unión Europea con vistas al desarrollo de una política exterior común. El marco europeo el paz y la responsabilidad común en materia de seguridad y paz en el mundo siguen siendo objetivos lejanos. Sigue habiendo deficiencias en la democracia y la transparencia de la política exterior. Las relaciones con la OTAN siguen siendo confusas.

Se ha suprimido la prohibición de practicar una mayor cooperación militar. La cooperación armamentística y de estructuras establecida esconde riesgos para la unidad de la Unión Europea, para su legitimidad democrática y para el control parlamentario; y podría hacer que la política de seguridad quedara al margen del Derecho internacional. Contar con una política común, autónoma y democrática de Asuntos Exteriores controlada por el Parlamento Europeo es una premisa esencial e irrenunciable para la evolución futura en este ámbito.

Además, la Conferencia Intergubernamental se quedó por detrás de lo alcanzado en la Convención. En vez de aprobar el proyecto de Constitución consensuado por los representantes de la Convención y adoptar, por consiguiente, el nuevo método de proceso constitucional público, los Gobiernos utilizaron sus competencias jurídicas para incrementar su soberanía en el proceso constitucional.

No pudieron resistir la tentación de alterar en beneficio propio el balance entre las instituciones previsto en la Convención. En vez de apoyar el sistema claro y convincente de votación por doble mayoría presentado por la Convención, crearon un sistema confuso de mecanismos. Se redujo el número de decisiones que no requieren unanimidad.

Al rechazar sin argumentos ni debates el Consejo Legislativo respaldado por la Convención y todos los representantes parlamentarios, los Gobiernos nacionales demostraron su mera ansia de poder. Rechazaron una de las reformas democráticas centrales de la Constitución y revocaron el principio de carácter público de la legislación en la sesión inaugural de la Conferencia Intergubernamental. Además, al contrario de lo propuesto por la Convención, se amplió el principio antidemocrático de permitir al Consejo aprobar legislación sin la codecisión del Parlamento.

A pesar de todo ello, la Convención logró superar el descorazonador punto muerto que impedía la integración europea. El sinfín de intereses nacionales que se examinaron a puerta cerrada en la Conferencia Intergubernamental no lograron ahogar el proceso constitucional abierto, por lo que en el futuro no podrá volverse atrás.

La Convención estuvo abierta al público, estando integrada por representantes de los Parlamentos, Gobiernos e Instituciones europeas, siendo mayoría los diputados, así como por representantes de la sociedad civil. En la Convención confluyeron visiones, proyectos y expectativas, pero también diferentes intereses, reivindicaciones de competencias e ideologías de Europa. Se alcanzó el mayor denominador común posible en la actualidad. La vía hacia futuro de Europa, por consiguiente, es la Constitución y la prosecución del proceso constitucional; y no la vuelta atrás al tratado de Niza.

Aun cuando no se han alcanzado suficientemente o no estén presentes en la Constitución una gran parte de nuestros objetivos, se crea, sin embargo, un espacio político en el que será posible desarrollar con éxito políticas alternativas para Europa. Se ofrecen a los ciudadanos los instrumentos necesarios para poner en práctica sus valores comunes, garantizar democráticamente sus intereses, controlar democráticamente a quienes detentan el poder y realizar sus visiones de futuro. Se crea un espacio político en el que la unificación europea podrá trasladarse del plan elaborado por la elite y las cancillerías de Estado a una república europea.

Sin embargo, en la Constitución no se establece todavía un sistema político de unidad europea que garantice plenamente que se defenderán sus propios valores y se promoverán suficientemente sus objetivos.

Nosotros, los Verdes europeos, por consiguiente, propugnamos que se apruebe la Constitución y, al mismo tiempo, deseamos despejar el camino para una verdadera democracia europea, un orden europeo de paz y un espacio común de seguridad social, justicia y solidaridad mediante la primera iniciativa ciudadana europea para una primera enmienda.

Propuesta de Johannes Voggenhuber Estrasburgo, a 15 de noviembre de 2004

Aprobada por los Verdes/ALE

UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA

UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA II FORO SOCIAL PARA UNA NUEVA CULTURA DEL AGUA
Valencia, 21 de noviembre de 2004
CONCLUSIONES

El Foro Social del Agua nació el año 2003 con la finalidad de analizar las problemáticas del PHN y plantear soluciones desde la perspectiva de la Nueva Cultura del Agua. Durante el año que ha pasado desde entonces se han producido cambios muy importantes que abren un camino hacia una nueva política del agua.

El RDL 2/2004 de 18 de junio, que deroga los artículos referentes a las transferencias planteadas en el artículo 13 de la ley del PHN, planteado por el actual gobierno representa una clara voluntad de avanzar hacia esa nueva política del agua.

Con el ánimo de aportar contribuciones en positivo, las entidades que participan al II Foro Social del Agua planteamos una serie de puntos a tener en cuenta durante la tramitación parlamentaria del RDL 2/2004. En primer lugar, se ha destacado el mantenimiento de diferentes proyectos que contradicen los principios básicos de la Nueva Cultura del Agua y de la DMA.

El gran trasvase del Ebro es un proyecto afortunadamente superado. Sin embargo en la ley del PHN todavía quedan aspectos y proyectos de trasvase que aunque de menor cuantía siguen estando ahí, amenazando los ecosistemas fluviales del Estado Español. Proyectos como el Xúquer-Vinalopó (en fase de construcción), el Tajo-La Mancha, la interconexión de redes CAT-ATLl o el canal Xerta-Sènia que genera expectativas de prolongación hasta Castellón o Valencia.

Además de estos trasvases, en el anejo II permanecen también varios grandes embalses en el Pirineo así como otros en La Breña, Melonares, Castrovido, etc. Estos embalses responden a una política de ampliación de regadíos (Canal de Navarra, Pacto del Agua de Aragón, Segarra-Garrigues, Arlanza,...) que carece de sentido económico y colisiona con las directrices de la PAC.

El Decreto debería establecer mecanismos para priorizar entre las medidas alternativas propuestas aquellas que presentan un menor impacto ambiental y territorial, especialmente medidas de eficiencia, ahorro y reutilización. El recurso a políticas netamente de oferta, como la desalación, sólo sería aceptable en casos muy justificados y procurando siempre evitar que su implantación estimule procesos no deseados de especulación urbanística y desequilibrio territorial.

El Foro Social ha visto con preocupación la forma en que se está gestionando en España el proceso de implementación de la Directiva Marco de Aguas. Tanto en la cuenca piloto del Xúquer como en las fases incipientes del proceso en otras cuencas, la participación pública está resultando pasiva e insatisfactoria, y se observan grandes lagunas de información que pueden afectar negativamente a las decisiones que se adapten.

Las incoherencias del proceso de implementación son particularmente evidentes en la cuenca del Xúquer, cuenca piloto del Estado Español. En esta cuenca se encuentran:

- uno de los principales humedales de la Península Ibérica en estado crítico (la Albufera)

- el segundo río mediterráneo español (el Xúquer) sin caudal ambiental asignado legalmente en su desembocadura.

- uno de los casos más flagrantes de sobreexplotación incontrolada de acuíferos (La Mancha Oriental)

Estos y otros problemas configuran en esta cuenca de referencia, una situación caótica que ha culminado recientemente con una sentencia del Tribunal Supremo invalidando la fracción más sustantiva del Plan Hidrológico de Cuenca vigente.

Esta situación simboliza la difícil herencia que nos deja la lamentable política de agua seguida en años pasados, que ahora es necesario remontar. Las organizaciones que hemos participado en el II Foro Social hemos expresado nuestra disposición a colaborar para reconducir la situación, pero seguimos encontrando dificultades en nuestra relación con algunos estamentos de la administración hidrológica.

Segunda Sesión del Fòrum Permanent Xúquer i Albufera Vius Valencia, 21 de noviembre de 2004

CONCLUSIONES

La recuperación integral de la Cuenca del Júcar constituye un objetivo irrenunciable para la sociedad valenciana. La sobreexplotación que el río ha sufrido y continúa sufriendo ahora más que nunca, nos hablan de la urgencia de esta recuperación.

El río Júcar hoy es fundamentalmente un activo ecológico y un río ciudadano que ha de alcanzar un buen estado ecológico según los principios de la Directiva Marco de Aguas.

El río Júcar y algunos de sus afluentes presentan unos valores de biodiversidad extraordinariamente elevados. Alguna de las especies más emblemáticas, como el pez denominado loina del Júcar, han sido llevadas a los límites de la extinción por la persistencia de prácticas de gestión inadecuadas, de espaldas a las necesidades del río como ecosistema. Esta situación no puede continuar. El río Júcar no puede sufrir la vergüenza de ser la primera cuenca europea que pierde en el siglo XXI una especie de vertebrados, la loina del Júcar.

Teniendo en cuenta las características específicas del río, la Fundación Nueva Cultura del Agua ha presentado los resultados de aplicar seis métodos diferentes, internacionalmente reconocidos, para determinar el caudal ecológico del Júcar en cuatro puntos diferentes: Alarcón, Contreras, Tous y desembocadura. Para todos estos puntos se han obtenido caudales ecológicos muy importantes debido a la elevada regularidad del Júcar en su estado natural. En la desembocadura todas las metodologías aportaron caudales mínimos por encima de 30 metros cúbicos por segundo.

No obstante, las elevadas presiones antrópicas que hoy soporta el río obligan, por razones de viabilidad práctica, a ajustar los caudales ecológicos al mínimo imprescindible para alcanzar un buen estado ecológico de los ecosistemas fluviales, así como de las aguas de transición y de las aguas costeras. Por ello, los especialistas consultados apuntan a un conjunto de valores de entre 8 y 20 metros cúbicos por segundo en desembocadura, dependiendo de la estación del año. En una primera aproximación, estas cifras corresponden a un caudal mínimo permanente de 15 metros cúbicos por segundo, como media, modulable mensualmente en función de estudios posteriores.

La Albufera de Valencia se encuentra actualmente en un estado de degradación extrema. La pérdida de agua ha sido espectacular, considerando que actuamente llega al lago menos de un tercio del agua procedente del Jucar que llegaba hace 25 años. Al mismo tiempo, la carga contaminante se ha multiplicado sin que se hayan adoptado las medidas eficaces suficientes para evitar los efectos de esta contaminación.

Los estudios realizados basados en modelos matemáticos de simulación indican que no es posible alcanzar un buen estado ecológico de la Albufera sin una reducción drástica de la carga y vertidos contaminantes, esta es una condición necesaria aunque no es suficiente.

Hay un acuerdo general en que en cualquier escenario de descontaminación, la Albufera necesita mucha más agua de la que actualmente le llega. La cantidad exacta dependerá del nivel de descontaminación y de la pérdida de aportaciones que supone la modernización de los regadíos de la Ribera.

Para la Albufera se impone la aplicación del principio de precaución para evitar comprometer irreversiblemente caudales que parece claro que serán necesarios para la recuperación de la Albufera. Desde esta perspectiva se ha recalcado la necesidad de garantizar un flujo anual de agua de buena calidad procedente del embalse de Tous para el parque natural de la Albufera entre 300 y 500 Hm3, de los cuales una parte substancial deberían mantener el flujo en la Albufera tanto en verano como en invierno. La inundación y circulación invernal en este Parque Natural es necesaria para el buen funcionamiento ecológico y el mantenimiento de la biodiversidad de sus ecosistemas.

En definitiva, lo que parece claro es que en el ejercicio de las responsabilidades públicas no se deben tomar decisiones, muchas de ellas con consecuencias irreversibles, sin tener información de buena calidad y fiable, o, peor aún, sin tener información en absoluto. Ejemplo de esta falta de información para la correcta toma de decisiones es claramente el caso del trasvase Júcar-Vinalopó.

Por todo ello, se pide a los responsables políticos y a las Administraciones competentes una actuación inmediata que resuelva los problemas de contaminación actuales de la Albufera y del río Júcar, y la inmediata paralización del trasvase Júcar-Vinalopó. Resulta evidente, por otra parte, que en ningún caso se pueden plantear, y menos ejecutar, transferencias desde el Júcar, cuando hasta ahora no se han asegurado los caudales ecológicos necesarios para el propio río y para la Albufera, y hasta que no se resuelva previamente del grave problema de contaminación que sufre la Albufera.

CERCA DE EUROPA, CERCA DE NOSOTROS.

CERCA DE EUROPA, CERCA DE NOSOTROS. Foto: el autor, Carlos Suarez, en el Parlamento Europeo

La semana pasada una delegación de Los Verdes-Partido Verde Canario estuvimos en el Parlamento Europeo, el segundo Parlamento del mundo en número de ciudadanos representados después del indio.
En este edificio se acrisolan y maduran decisiones que afectan a mas de 450 millones de ciudadanos.
En muchos momentos aquello parecía una torre de Babel.
Lituanos, nórdicos, italianos, estonios, ingleses, belgas, flamencos, valencianos, catalanes, y.. ¡¡también canarios¡¡ recorríamos sus pasillos y salas asistiendo y participando en reuniones múltiples donde se establecen los consensos, las políticas necesarias para sacar adelante un nuevo modelo de territorio, un nuevo modelo de relaciones sociales, empresariales y económicas que permitan afrontar la globalización y los desequilibrios mundiales con otro talante.
Estábamos lejos y a la vez estábamos cerca de Canarias. Porque ese es uno de lo sueños de la Europa que quiere construirse con la nueva Constitución.
Una Europa diversa, heterogénea, pero solidaria, común en sus políticas, sin vencedores ni vencidos , sin explotadores ni explotados, con unas reglas de juego que nos permitan afrontar los múltiples problemas del mundo considerados desde la cercanía de los problemas locales.
Nos sentíamos como la extensión de nuestros europarlamentarios en Canarias.
Ellos convierten en trascendente y llevan a rango de directiva, de proposición de ley , de acuerdo entre las partes, lo que para nosotros es cotidiano y local.
Por eso, nos sentimos reconfortados al ver que las luchas locales, el istmo, la tangencial de Telde, la carretera de Tamadaba, los puertos de Arinaga y Granadilla, no son algo ajeno en los debates de una Europa que al final quiere aplicar las mismas recetas a los mismos problemas.
Mas de 1/ 3 del presupuesto del Parlamento europeo se dedica a traductores. La traducción de los documentos de este Parlamento a las 20 lenguas oficiales obligan a hacer 400 combinaciones para su publicación y su distribución.
Pero no es un trabajo hecho en balde. Al final, todo aplicamos el mismo lenguaje, el lenguaje de la solidaridad, de la democracia, de la capacidad de entendernos con las palabras y el dialogo dejando atrás la época de aquellos interminables libros de historia donde Europa, solo era un entramado de flechas de avance y retroceso de ejércitos, de sangres y trincheras entre las regiones.
Por eso, Los Verdes- Partido Verde Canario, en confluencia con los distintos partidos verdes de Europa, apoyamos el Si a la Constitución Europea que se votara en referéndum.
Porque creemos firmemente que estando cerca de Europa, construyendo y consolidando este proyecto europeista que tanto esfuerzos ha costado en las últimas décadas, estaremos mas cerca de nosotros, estaremos madurando como región, estaremos creando instituciones y ciudadanos cada vez mas responsables.

LOS VERDES DE TELDE DENUNCIA LA TANGENCIAL EN BRUSELAS

LOS VERDES DE TELDE DENUNCIA LA TANGENCIAL EN BRUSELAS Foto: Entrega de la denuncia a Kjell Sevón, Presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.

Una delegación de los Verde de Telde, compuesta por tres compañeras, presentó ayer una denuncia en el parlamento europeo contra la prevista Tangencial de Telde. En la misma se argumenta que hay más de 2.000 personas afectadas, y sin una justificación técnica y sin demanda social, argumentándose que la construcción de grandes autopistas en una isla como Gran Canaria, reducida con apenas 1.500 km cuadrados, supone un alto riesgo de pérdida de biodiversidad y deterioro ambiental

La denuncia fue aceptada por Kjell Sevón, Presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.

PRESENTAMOS LA DENUNCIA EN BRUSELAS

PRESENTAMOS LA DENUNCIA EN BRUSELAS FOTO: Presentando la denuncia a nuestro eurodiputado Verde David Hammerstein

Ayer presentamos una denuncia ante la Comisión Europea dirigida contra el Ayuntamiento de Las Palmas y el Cabildo de Gran Canaria por incumplimiento de los mecanismos europeos de participación ciudadana.

La denuncia fue entregada ayer por la delegación de Los Verdes a Kjell Sevón, Presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo y al Eurodiputado vede español David Hammers-tein. En ella se explica que la Corporación de Gobierno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, el Cabildo Insular y la Autoridad Portuaria de Las Palmas pretenden urbanizar una frac-ción del litoral de la Ciudad, procediendo a la construcción de grandes torres saltándose los meca-nismos de participación ciudadana vigentes en la Unión Europea, especialmente la Convención Eu-ropea del Paisaje que especifica que las políticas del paisaje, tanto en cuanto a su definición como a las estrategias de desarrollo y gestión de los mismos deben ser formulados por "las autoridades competentes, mediante consulta pública, la participación de los agentes sociales concernidos y de las autoridades locales y regionales

En la denuncia, aceptada por el Parlamento Europeo se pide a las autoridades europeas que se reali-ce un seguimiento, control y evaluación ambiental previa de las obras públicas que se pretendan financiar a través de la Reserva de Inversiones Canaria (fondos RIC), Así como de una posible uti-lización de los fondos estructurales y de cohesión."

SI A LA CONSTITUCION DESDE LA POLITICA VERDE

El SÍ a la constitución europea desde la política verde
El radicalismo pragmático del SÍ a la Constitución

AUTORA: Mara Cabrejas

La posición de la mayoría de los partidos verdes europeos y del Grupo Verde del Parlamento de Bruselas es a favor del SÍ al proyecto constitucional europeo.Avanzar en la unidad supranacional europea está en continuidad con nuestros principios y nuestro programa verde de "urgente" cambio social.

Además, se trata de tener en cuenta la siguiente apreciación contextualizadora: que histórica y sociológicamente el NO a la constitución en el actual momento, carece de documento costitucional alternativo, carece de posibilidad real de ser interpretado como fuerzas "progresistas federalistas" de la ciudadanía europea a favor del proyecto supranacional y la unión política europea. Por tanto, no hay un agente histórico real europeo que lo pueda impulsar hacia adelante.

Sencillamente, el debate real y su única dimensión práctica-política posible está sólo entre dos únicas salidas posibles: las tímidas reformas representadas por el texto a votar, o el más de lo mismo actual o el fortalecimiento regresivo de los estados.

Aunque coincidimos con muchas de las críticas a las grandes insuficiencias del borrador constitucional, mantenemos nuestra posición en el SÍ , porque ES INFINITAMENTE MEJOR que DEFENDER EL NO debido a que este significa dar un apoyo en lo fáctico-real al freno europeo y a LA ACTUAL EUROPA DE LOS ESTADOS (la Europa de NIZA y de Aznar), ya que esta es la única alternativa que hay sobre la mesa contra el borrador constitucional.

El NO defendido por las fuerzas políticas de la vieja izquierda y algunos sectores nacionalistas en el territorio español, juega exclusivamente en el campo del debate cultural y en el terreno exclusivo de las ideas. No apuesta por el cambio posible y real, aunque sólo sean unos pasos hacia la Europa que queremos. Alimenta enormemente la confusión social porque oculta sistemáticamente que no hay fuerzas históricas progresistas o ciudadanía europea que en este momento puedan impulsarlo, ni tampoco hay un documento alternativo mejor sobre la mesa. Las unicas fuerzas sociales progresistas que hay en juego, son las que han parido el borrador actual con esfuerzo, tiempo y muchas piedras en el zapato. Bajo la lógica de tirar el niño con el agua sucia, sectores nacionalistas e izquierda comunista se muestran irresponsables y tramposos ante los retos prácticos (no sólo ideológicos y discursivos) de la construcción europea en un escenario de crecientes riesgos y peligros, frente a las urgencias de la vida colectiva planetaria y europea. Aprovechan el referendum previsto para hacer puro tacticismo político de política "interior" y marcar la diferenciación de los partidos mayoritarios ante un asunto de tanto calado y urgencia mundial (la construcción de un nuevo campo político supra-nacional y de ciudadanía europea). No aclaran públicamente que este NO que defienden, se SUMA e irá a fortalecer las posiciones ultra-estatalistas y de extrema derecha europeas que son anti-europeas y no quieren la ampliación europea, ni una política europea unitaria, y que buscan la continuidad y hegemonía de las políticas estatales y su club de particularismos. De ocurrir este escenario, sería la peor situación posible: parálisis, desfondamiento y regresión del necesario proyecto europeo soñado desde la postguerra.

No podemos confundir hegelianamente la razón (que de seguro la tienen los argumentos del No de nacionalistas y de la izquierda comunista, al igual que nuestros argumentos críticos del SÍ) con la historia real situada, y con las oportunidades limitadas que ofrece y sus correlaciones de fuerzas. Hoy ya sabemos que las revoluciones o las grandes ideas o utopías son imposibles e indeseables, o incluso peligrosas si no se encarnan en sujetos y actores reales históricos que puedan llevarlas adelante en la práctica. De lo contrario, como ocurre en general con las grandes narraciones totalizadoras y esencializantes que carecen de agentes o de actores históricos, acaban degenerando en cegueras abstractas y dormitivas, en una impotencia práctica y estratégica de la acción política y social (la típica política del NO, testimonial, expresiva, y sin propuestas alternativas reales y posibles, que suele acabar en idealismos platonizantes que confunden las ideas con la acción social de agentes reales que juegan en contextos y campos sociales concretos y llenos de dificultades y delicados equilibrios de fuerzas).

Desde la óptica verde sabemos que es infinitamente mejor avanzar pequeños pasos posibles sobre la realidad (aunque no coincidan mayoritariamente con nuestro proyecto ni nuestras máximas) que NO AVANZAR ninguno (Cuanto PEOR, no es MEJOR). El No a la constitución europea, en lo fáctico supondría dar así oxígeno a la continuidad del poder de los estados nacionales, lo que sería un enorme freno histórico al proyecto europeo en favor del actual dominio de los estados y gobiernos en un escenario global de descarrilamiento y riesgos máximos.

Además, tenemos algunas BUENAS razones básicas y principios fundantes de la política verde que nos obligan a un gran pragmatismo en política en general, y a sumarnos a pactos y alianzas posibles para conseguir cuotas de gobernabilidad y frenos (aunque sean parciales y muy limitados) a los proyectos reales de maldesarrollo y destrucción que no esperan, y que generan la noria creciente de sobreexplotación y muerte socio-ecológica.

Es decir, me refiero a nuestra doble y central identidad verde:
El Radicalismo teórico desde la ecología política + El Radicalismo pragmático.

Nuestro radical pragmatismo no responde a tácticas de poder, responde a cuestiones de principios básicos verdes y orientaciones básicas, que ahora se expresan alrededor del debate constitucional europeo. No es nada nuevo, no es tacticismo, ni tampoco es acomodación en los escaños y poderes públicos.

Más bién se trata de coherencia y de urgencia con los fines prácticos que persigue la política verde: el necesario acoplamiento a realizar entre las sociedades y la biosfera (la transicción hacia la sustentabilidad) se ha de realizar en la convivencia y el respeto a los principios básicos que pautan los metabolismos y la singularidad del mundo físico, vivo y ecosistémico al que pertenecemos. Una de las características muy singulares de la actual crisis global de supervivencia es la irreversibilidad de los procesos de explotación y maldesarrollo en sus consecuencias biocidas irreparables, debido a que aceleran enormemente los efectos autodestructivos de la inevitable ley del universo físico conocido a escala humana: la ley de la entropía y sus consecuencias en una única dirección (los muertos no resucitan). Todo aplazamiento repercute en la creciente destrucción entrópica a efectos de la civilización industrial

Es decir, para nosotr@s el tiempo ha de politizarse urgentemente, ya que no es una realidad autonoma, abstracta y ajena a los ecosistemas de nuestros cuerpos y el cuerpo de la Tierra, sino que es una propiedad intrínsecamente ligada a la propia materia viva, a su integridad, ritmos propios y a su regeneración. El tiempo de aplazamiento o de retraso político en las regulaciones (EL NO A EUROPA y el despilfarro de las posibilidades y pequeños avances que ofrece el imperfecto texto constitucional), es de seguro: ECOLÓGICAMENTE irresponsable, y coincide con LA POLÍTICA de LO PEOR para nuestra sensibilidad materialista verde, ya que se salda en retrasos y por tanto en altísimos costos e injusticias sobre la REALIDAD socio-natural que queda irreversiblemente DESTRUIDA y nos aboca necesariamente a peores condiciones que las actuales. Lo perdido y muerto POR LA NO ACCIÓN, no podrá reconstituirse o recuperarse, al estar irremediablemente sometido a la trituradora unidireccional y entrópica que impulsa la irresponsable civilización industrial, los gobiernos y los estados nacionales.

Hay una gran diferencia y salto cualitativo entre la inmemorial sobre-explotación entre y con los humanos (la máxima marxista de explotación del hombre por el hombre) que no ha amenazado nunca la continuidad y la supervivencia general de la vida y de las civilizaciones humanas, y la actual sobre-explotación y saqueo de la biosfera terrestre que tiene límites físicos absolutos e infranqueables que amenazan, no sólo a una parte de los humanos o de la naturaleza, sino que pone en cuestión la integridad global y local, y las mismas posibilidades de futuro y de supervivencia del conjunto humano y natural.

Por tanto, la política verde es en su corazón una política de urgencia a favor de la vida y de la ética de la Tierra que supera la artificiosidad de las fronteras estatales, cuestiona el productivismo y el antropocentrismo faústico de las políticas, leyes, proyectos de maldesarrollo al uso y al abuso, y cultura del usar y tirar.

Por tanto, el Pragmatismo y la intervención urgente sobre la realidad, se hacen básicos y se ponen por delante como criterio guía de acción moral y de la política verde.

Se altera así el orden y la jerarquía de los valores y bienes a proteger. Lo primero y urgente es asegurar en lo posible la propia EXISTENCIA y SUPERVIVENCIA (tradicionalmente dada por asegurada y no problematizada bajo las ficciones modernas del progreso), para así poder afrontar en un segundo momento los problemas de justicia, reparto y poder (problemas clásicos de la filosofía política y los proyectos sociopolíticos emancipatorios de liberales, socialdemócratas y comunistas, y que por cierto, nunca han afrontado la problematicidad singular que se añade con la autoexplotación global y sus efectos biocidas).

Es decir, la integridad, la supervivencia y la continuidad sistémica ES LO PRIMERO y prioritario, ya que si no se preserva la natura-naturans del mundo, no tiene sentido lógico ni será posible en lo real cualquier política de equidad o de justicia en el reparto de los bienes sociales, y ya no sería posible tampoco ningún proyecto emancipatorio de futuro.

Apenas tenemos tiempo para dar los giros civilizatorios necesarios. Por tanto, no podemos frenar y ralentizar las realidades políticas imperfectas puestas en marcha con el actual proyecto constitucional europeo a cambio sólo de un deseo y una digna utopía, pero sin base histórica y política real para ayudarnos a andar sin aplazamientos.

Saludos.

Mara Cabrejas
mara.cabrejas@uv.es

¡VIVA LA CONSTITUCIÓN EUROPEA!

El acuerdo sobre la Constitución Europea es una buena noticia para todos los demócratas europeístas y una mala noticia para Bush , para Aznar , para Blair. A pesar de las grandes lagunas y diferencias que Los Verdes mantenemos con el contenido del texto que se presenta, pues no recoge todas nuestras aspiraciones en protección ambiental, política social o participación, lo apoyamos como un paso adelante en el avance de nuestras políticas. Y hay algo esencial que supera esta diferencias y es el hecho político instituyente de un nuevo actor en la política internacional y de un nuevo espacio político.

Ese nuevo actor internacional que es Europa es el único que puede, hoy por hoy, apostar por otro modelo de globalización y ser un agente difusor de los derechos humanos, del Estado social o de la sostenibilidad como ha demostrado la importancia de la Unión Europea en la salida adelante del Protocolo de Kioto.

En el espacio político interior la Constitución Europea abre las puertas a la construcción de un auténtico laboratorio de la democracia y de la ciudadanía cosmopolita más allá de las divisiones nacionales, étnicas. La Constitución Europea puede ser el definitivo comienzo del fin de un modelo de gobierno y administración, el Estado-nación, que tantos conflictos y división ha provocado y que es claramente a principios del siglo XXI un obstáculo para la paz, la sostenibilidad y la justicia.

Siendo europeos podemos sentirnos orgullosos de constituir por vez primera una ciudadanía cosmopolita, no de rasgos étnicos que nos diferencian sino de derechos, libertades e instituciones comunes que nos hacen más humanos y más universales.

Tal como proclamaba el preámbulo de la Constitución francesa republicana la fuerza de esta Constitución Europea está confiada ?a la vigilancia y al coraje de los ciudadanos y ciudadanas europeas?.

Los Verdes saludamos muy positivamente la voluntad expresada por el Gobierno de convocar un referéndum sobre la Constitución Europea, pues palia algunos de los déficit de participación en la construcción europea como mostraba la elevada abstención en las últimas elecciones europeas, y manifestamos nuestra opción de pedir el sí a la Constitución Europea.

XI Congreso de Los Verdes

Madrid, 26 de junio de 2004

RESOLUCIÓN.

RESULTADO DE LA VOTACIÓN:

A FAVOR: 99 votos
EN CONTRA: 7 votos
ABSTENCIÓN: 14 votos

POR UN SI EXIGENTE A LA CONSTITUCION EUROPEA

POR UN SI EXIGENTE A LA CONSTITUCION EUROPEA David Hammerstein. Eurodiputado Verde

Argumentos a favor de la Constitución Europea

IDEAS GENERALES

De no ser aprobado el actual tratado constitucional, la única alternativa real a esta constitución es mucho peor: la parálisis histórica en el vigente Tratado de Niza (menos Europa, menos democracia y menos unidad supranacional).
En el actual contexto político mundial y con la re-elección de Bush, ante la crisis ecológica galopante, y ante los múltiples conflictos regionales, es más urgente que nunca el avanzar hacia la unidad política de Europa para poder actuar como un fuerte actor político en el escenario y los riesgos mundiales. El posible freno al avance constitucional europeo debilitaría el papel moderador y estabilizador de Europa en el mundo.
La gran mayoría de la oposición ciudadana al proyecto constitucional es anti-europeista. Son principalmente los defensores de la soberanía de los estados nacionales actuales, la derecha nacionalista y de los populismos xenófobos. Por tanto el no a la constitución se sumaría y fortalecería el No de las fuerzas sociales y políticas más reaccioanarias y retrógadas de Europa.
Si llegara a ser muy amplio el voto del NO a la Constitución, o si se diera una gran abstención en la participación de la ciudadanía europea, el futuro de Europa sería gestionado políticamente por las fuerzas políticas conservadoras en Europa (ahora mayoritarias en el parlamento de Bruselas), lo que significaría un freno histórico para la necesaria construcción de una Europa más democrática y más fuerte.
El texto constitucional no limita la participación en las instituciones europeas de las nacionalidades sin estado, como es en el caso de las regiones de Bélgica, Alemania o Austria. España, como ha expresado al respecto el presidente de gobierno Zapatero. Es decir, queda en manos de los gobiernos nacionales el establecer los mecanismos legales que posibiliten la participación y presencia de las nacionalidades, incluyendo posiblemente la reforma de la Constitución Española. Por tanto, tampoco se cierra el paso al uso público y oficial del Catalán. Es decir, el documento constitucional no es por tanto un impedimento y cierre histórico. En todo caso, será una cuestión abierta y negociable en función de la voluntad política de los gobiernos.
La Carta de Derechos Fundamentales de la Constitución es necesaria para que pueda constituirse como la base legal indiscutible de futuras conquistas de derechos sociales, culturales y ambientales.
Este texto constitucional no es fruto de fáciles o de rápidas negociaciones entre los estados y gobiernos. Por el contrario, el proyecto europeo es un sueño que ha costado décadas en fraguarse. Es el resultado de un arduo y largo proceso de equilibrios, consenso y negociación entre la Convención (eurodiputados, diputados y consultas con organizaciones sociales) y los gobiernos de 27 países.
8. La inmensa mayoría del Grupo Verde en el Parlamento Europeo y los partidos verdes más fuertes de Europa apoyan la Constitución, como son los partidos verdes de Francia, Italia, Alemania, Holanda, Bélgica, Austria y Finlandia.

15 avances de esta constitución europea

1. Su mismo carácter constitucional. Introduce una lógica opuesta a la de los tratados internacionales, en vigor desde el comienzo de la construcción europea.

2. Confirma la orientación federal de la Unión Europea. Reconoce su doble legitimidad, procedente de los ciudadanos y de los Estados.

3. Desarrolla los valores y objetivos de la Unión Europea desde una concepción progresista de ciudadanía europea. Muy superior al de muchas constituciones de los Estados miembros. Además de incluir los valores de la paz, la libertad, la democracia y los derechos humanos, también apuesta por los valores igualitarios en las relaciones entre mujeres y hombres, por la justicia y equidad social, por la solidaridad y la economía social de mercado, por el pleno empleo, por el desarrollo sustentable y la protección de los ecosistemas natuarles, por la no-discriminación y protección de las minorías, y por la erradicación de la pobreza.

4. Otorga a la Unión personalidad jurídica propia. Simplifica radicalmente las disposiciones legislativas (reducidas a leyes europeas y leyes marco europeas), y facilita así su elaboración, aplicación, comprensión y control democrático.

5. Integra la Carta de Derechos Fundamentales con carácter jurídicamente vinculante, llenando así de contenido el concepto de ciudadanía europea.

6. Refuerza las capacidades de la Unión en política exterior y defensa . Con los nuevos principios constitucionales se avanza hacia una única política exterior conjunta: el multilateralismo, el respeto al derecho internacional, la legitimidad de la ONU, la solución negociada de los conflictos, la cooperación para el desarrollo y la defensa de los derechos humanos, la solidaridad mutua frente al terrorismo, y el espacio de libertad, seguridad y justicia, la Carta de Derechos, el diálogo social, la cláusula social horizontal y el reconocimiento de la capacidad comunitaria para legislar sobre los servicios públicos (lo que ha impulsado el apoyo de la Confederación Europea de Sindicatos a la Constitución).

7. Reafirma modestamente la política de cohesión económica, social y territorial.

8. Democratiza la adopción de las leyes de la Unión Europea. También incluye la elaboración de los presupuestos, que serán aprobados conjuntamente por el Parlamento Europeo y el Consejo en un 95% de los casos, un porcentaje mucho más elevado y representativo de lo que se da en la actualidad.

9. Extiende el uso de la mayoría cualificada para las votaciones y decisiones. Definiéndola con el doble criterio de población y número de Estados, en coherencia con la doble legitimidad política de la Unión, y reduciendo así la paralizante y antidemocrática unanimidad de los gobiernos.

10. Amplía el terreno para una mayor cooperación entre los países que deseen ir más lejos y más deprisa.

11. Clarifica la división de poderes. Con un legislativo bicameral formado por el Consejo y el Parlamento Europeo (la institución más reforzada por la Constitución), y con la consolidación de la Comisión Europea como "gobierno" de la Unión, se aumentará la legitimidad democrática en la elección de su presidente. Las nuevas figuras que se crean, como son la del presidente estable del Consejo Europeo y la del ministro de Asuntos Exteriores de Europa, contribuirán a la eficacia y visibilidad de las decisiones comunitarias.

12. Introduce la idea de democracia participativa de la sociedad civil europea. Estructura el diálogo con la sociedad civil, y crea la Iniciativa Legislativa Popular europea.

13. Institucionaliza la Convención en el proceso de reforma constitucional.

NOS VAMOS A BRUSELAS!!!!!!!!!!

NOS VAMOS A BRUSELAS!!!!!!!!!! UNA DELEGACIÓN DE LOS VERDES-PARTIDO VERDE CANARIO VIAJA A BRUSELAS LOS DÍAS 9 Y 10 DE NOVIEMBRE CON LA FINALIDAD DE ESTABLECER LÍNEAS DE TRABAJO CON EL EUROGRUPO VERDE.

PRESENTARAN DENUNCIAS CONTRA LAS OBRAS DEL ISTMO, LA TANGENCIAL DE TELDE, Y LAS PROSPECCIONES PETROLÍFERAS.

Una delegación de los Verdes- Partido Verde Canario viaja a Bruselas los días 9 y 10 de noviembre, junto con otros miembros de la Confederación Verde Española, invitada por el Grupo Verde Europeo, con la finalidad de establecer líneas de trabajo común en defensa de una política sostenible para Canarias.

La delegación canaria, compuesta por 9 miembros que representan a todas las islas canarias ,es la más numerosa, reflejo de la importancia de los asuntos canarios en el seno de la confederación verde. La delegación isleña viaja con el propósito de negociar con los representantes europeos de los Verdes, a través del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea, que la Unión Europea tenga mayor un mayor control de las obras públicas que se financian a través de los fondos estructurales y de cohesión.

Para ello llevan a Bruselas diversos documentos entre los que destacan una síntesis de la situación económica, social y ambiental de las islas y una serie de denuncias que los representantes de los Verdes Europeos se han comnprometido de antemano a tramitar y vigilar su tramitación en los próximos meses.

Los Verdes-Partido Verde Canario presentarán la primera denuncia contra el Ayuntamiento de Las Palmas y el Cabildo de Gran Canario y la Autoridad Portuaria de Las Palmas por incumplimiento de los mecanismos europeos de participación ciudadana en las previstas obras del Istmo de Las Palmas de Gran Canaria, tales como La Agenda 21 y la Convención Europea del Paisaje y la vulneración de la legislación referente al derecho de acceso a la información ambiental de los ciudadanos, exigiendo que se efectúe una consulta pública, con la participación de los agentes sociales concernidos y el resto de las autoridades locales y regionales, antes de proceder a la realización del proyecto que se pretende realizar en el Istmo de Las Palmas de Gran Canaria. Además se solicita que se realice un seguimiento, control y evaluación ambiental previa de las obras públicas que se pretendan financiar a través de la Reserva de Inversiones Canaria (fondos RIC), Así como de una posible utilización de los fondos estructurales y de cohesión.

La segunda de las denuncias que se van a presentar se refiere a la prevista Tangencial de Telde con más de 2.000 personas afectadas, y sin una justificación técnica y sin demanda social, argumentándose que la construcción de grandes autopistas en una isla como Gran Canaria, reducida con apenas 1.500 km cuadrados, supone un alto riesgo de pérdida de biodiversidad y deterioro ambiental

La tercera denuncia que formularan Los Verdes-Partido Verde Canario va dirigida al Estado Español y al Reino de Marruecos por los posibles efectos que las prospecciones petrolíferas puedan tener sobre las poblaciones de mamíferos marinos.

Los Verdes-Partido Verde solicitan a la unión europea una determinaciones políticas de ámbito transnacional que aseguren el futuro ambiental de los recursos naturales de las islas frente a las prospecciones petrolíferas, argumentándose que las prospecciones de petróleo se utilizan intensos sonidos de baja frecuencia que pueden afectar a la fauna marina y especialmente a especies de mamíferos marinos amenazadas. En este sentido se hace valer ante las autoridades comunitarias la designación de Canarias como Zona Marina Especialmente Sensible (ZMES), por la Organización Marítima Internacional (OMI), por lo Canarias debe ser objeto de protección especial en atención a su importancia por motivos ecológicos, socioeconómicos o científicos reconocidos, y a que su medio ambiente pueda sufrir daños como consecuencia de las actividades marítimas.

Los Verdes-Partido Verde Canarios se informaran a través de sus colegas europeos del estado de las denuncias ya formuladas por diversos colectivos sociales en contra de los puertos de Granadilla (Tenerife) y Arinaga (Gran Canaria).

EL SI A LA CONSTITUCION EUROPEA DESDE LA POLITICA VERDE

GRUPO VERDE DEL PARLAMENTO EUROPEO
La posición del GRupo verde del Parlamento de Bruselas a favor del SÍ al proyecto constitucional europeo, está en continuidad con nuestros principios y programa verde de cambio social.

Además, se trata de tener en cuenta la siguiente apreciación contextualizadora: que histórica y sociológicamente el NO a la constitución en el actual momento, carece de documento costitucional alternativo, carece de posibilidad real de ser interpretado como fuerzas "progresistas federalistas" a favor de la unión política europea, y carece de agente histórico europeo que lo pueda impulsar hacia adelante.

Sencillamente, el debate real y su única dimensión práctica-política posible está sólo entre dos únicas salidas posibles: las tímidas reformas representadas por el texto a votar, o el más de lo mismo actual o el fortalecimiento regresivo de los estados. (Ojalá, hubiera un texto alternativo mejorado sobre la mesa!!!)

Aunque coincidimos con muchas de las críticas a las insuficiencias del borrador constitucional, mantenemos nuestra posición en el SÍ , porque ES INFINITAMENTE MEJOR que DEFENDER EL NO debido a que este significa dar un apoyo en lo fáctico-real a LA ACTUAL EUROPA DE LOS ESTADOS (la Europa de NIZA y de Aznar), ya que esta es la única alternativa que hay sobre la mesa contra el borrador constitucional.

El NO defendido por las fuerzas políticas de la vieja izquierda y nacionalistas en el territorio español, juega exclusivamente en el campo del debate cultural y en el terreno exclusivo de las ideas. No apuesta por el cambio posible y real, aunque sólo sean unos pasos hacia la Europa que queremos. Alimenta enormemente la confusión social porque oculta sistemáticamente que no hay fuerzas históricas progresistas que en este momento puedan impulsarlo ni tampoco hay un documento alternativo mejor sobre la mesa. Las unicas fuerzas sociales progresistas que hay en juego, son las que han parido el borrador actual con esfuerzo, tiempo y muchas piedras en el zapato. Bajo la lógica de tirar el niño con el agua sucia, nacionalistas e izquierda comunista se muestran irresponsables y tramposos ante los retos prácticos (no sólo ideológicos y discursivos) y frente a las urgencias de la vida colectiva planetaria y europea. Aprovechan el referendum previsto para hacer puro tacticismo político de diferenciación de los partidos mayoritarios ante un asunto de tanto calado y urgencia mundial (la construcción de un nuevo campo político supra-nacional y de ciudadanía europea). No aclaran públicamente que este NO que defienden a la constitución, se SUMA e irá a fortalecer las posiciones ultra-estatalistas y de extrema derecha europeas que no quieren la ampliación europea, ni una política europea unitaria, y que buscan la continuidad y hegemonía de las políticas estatales y su club de particularismos. De ocurrir este escenario, sería la peor situación posible: parálisis, desfondamiento y regresión del necesario proyecto europeo soñado desde la postguerra.

No podemos confundir hegelianamente la razón (que de seguro la tienen los argumentos del No de nacionalistas y de la izquierda comunista, al igual que nuestros argumentos críticos del SÍ) con la historia real situada y con las oportunidades limitadas que ofrece y sus correlaciones de fuerzas. Hoy ya sabemos que las revoluciones o las grandes ideas o utopías son imposibles e indeseables, si no se encarnan en sujetos y actores reales históricos que puedan llevarlas adelante en la práctica. De lo contrario, como ocurre en general con las grandes narraciones totalizadoras sin agentes ni actores históricos, acaban degenerando en cegueras abstractas y dormitivas, en una impotencia práctica y estratégica de la acción política y social (la típica política del NO, testimonial, expresiva, y sin propuestas alternativas reales y posibles, que suele acabar en idealismos platonizantes que confunden las ideas con la acción social de agentes reales que juegan en contextos y campos sociales concretos y llenos de dificultades y delicados equilibrios de fuerzas).

Desde la óptica verde sabemos que es infinitamente mejor avanzar pequeños pasos posibles sobre la realidad (aunque no coincidan mayoritariamente con nuestro proyecto ni nuestras máximas) que NO AVANZAR ninguno (Cuanto PEOR, no es MEJOR). El No a la constitución europea, en lo fáctico supondría dar así oxígeno a la continuidad del poder de los estados nacionales, lo que sería un enorme freno histórico al proyecto europeo en favor del actual dominio de los estados y gobiernos en un escenario global de descarrilamiento y riesgos máximos.

Además, tenemos algunas BUENAS razones básicas y principios fundantes de la política verde que nos obligan a un gran pragmatismo en política en general, y a sumarnos a pactos y alianzas posibles para conseguir cuotas de gobernabilidad y frenos (aunque sean parciales y muy limitados) a los proyectos reales de maldesarrollo y destrucción que no esperan, y que generan la noria creciente de sobreexplotación y muerte social y ecológica.

Es decir, me refiero a nuestra doble y central identidad verde:
El Radicalismo teórico desde la ecología política + El Radicalismo pragmático.

Nuestro radical pragmatismo responde a cuestiones de principios básicos verdes, y ahora se expresa alrededor del debate constitucional europeo. No es nada nuevo. No es tacticismo, ni tampoco es acomodación en los escaños y poderes públicos. Más bién se trata de coherencia y urgencia con los fines prácticos que persigue la política verde. El necesario acoplamiento a realizar entre las sociedades y la biosfera (la transicción hacia la sustentabilidad) se ha de realizar en la convivencia y el respeto a los principios básicos que pautan los metabolismos y la singularidad del mundo físico, vivo y ecosistémico al que pertenecemos: la irreversibilidad de los procesos de explotación y maldesarrollo a efectos de que aceleran enormemente la inevitable ley del universo físico conocido a escala humana: la ley de la entropía y sus consecuencias destructivas.

Es decir, para nosotr@s el tiempo ha de politizarse urgentemente, ya que no es una realidad autonoma, abstracta y ajena a los ecosistemas de nuestros cuerpos y el cuerpo de la Tierra, sino que es una propiedad intrínsecamente ligada a la propia materia viva, a su integridad y a su conservación). El tiempo de aplazamiento o de retraso político en las regulaciones (EL NO A EUROPA y el despilfarro de las posibilidades y pequeños avances que ofrece el actual texto constitucional), es de seguro: ECOLÓGICAMENTE irresponsable, y coincide con LA POLÍTICA de LO PEOR para nuestra sensibilidad materialista verde, ya que se salda en retrasos y por tanto en altísimos costos e injusticias sobre la REALIDAD socio-natural que queda irreversiblemente DESTRUIDA y nos aboca necesariamente a peores condiciones que las actuales. Lo perdido y muerto POR LA NO ACCIÓN, no podrá reconstituirse o recuperarse, al estar irremediablemente sometido a la trituradora unidireccional y entrópica que impulsa la civilización industrial y los estados.

Hay una gran diferencia y salto cualitativo entre la inmemorial sobre-explotación entre y con los humanos (la máxima marxista de explotación del hombre por el hombre) que no ha amenazado nunca la continuidad y la supervivencia general de la vida y de las civilizaciones humanas hasta hace décadas, y la actual sobre-explotación y saqueo de la biosfera terrestre que tiene límites físicos absolutos e infranqueables que amenazan, no sólo a una parte de los humanos o de la naturaleza, sino que amenaza la integridad global y local, y a las mismas posibilidades de futuro y de supervivencia del conjunto.

Por tanto, la política verde es en su corazón una política de urgencia a favor de la vida y la ética de la Tierra que supera la artificiosidad de las fronteras estatales, cuestiona el productivismo y el antropocentrismo faústico de las políticas, leyes y proyectos de desarrollo al uso y al abuso. El Pragmatismo y la intervención urgente sobre la realidad, se pone por delante como criterio guía de acción moral y de la política verde.

Se altera así el orden y la jerarquía de los valores y bienes a proteger. Lo primero y urgente es asegurar en lo posible la propia EXISTENCIA y SUPERVIVENCIA (tradicionalmente dada por asegurada y no problematizada bajo las ficciones modernas del progreso), para así poder afrontar en un segundo momento los problemas de justicia, reparto y poder (problemas clásicos de la filosofía política y los proyectos sociopolíticos emancipatorios de liberales, socialdemócratas y comunistas, que por cierto, nunca han afrontado la problematicidad singular que se añade con la autoexplotación global y sus efectos biocidas).

Es decir, la integridad, la supervivencia y la continuidad sistémica ES LO PRIMERO y prioritario, ya que si no se preserva la natura-naturans del mundo, no tiene sentido lógico ni será posible en lo real cualquier política de equidad o de justicia en el reparto de los bienes sociales, y ya no sería posible tampoco ningún proyecto emancipatorio de futuro.

Apenas tenemos tiempo para dar los giros civilizatorios necesarios. Por tanto, no podemos frenar y ralentizar las realidades políticas imperfectas puestas en marcha con el actual proyecto constitucional europeo a cambio sólo de un deseo y una digna utopía, pero sin base histórica y política real para ayudarnos a andar sin aplazamientos

SI AL SUEÑO EUROPEO

SI AL SUEÑO EUROPEO David Hammerstein
Eurodiputado Verde

Frente a la nueva escala de riesgos mundiales de todo tipo, es urgente avanzar hacia la unidad política de una Europa que afronte el reto de construir unas nuevas prácticas civilizadoras para el Siglo XXI.

La aprobación de la Constitución Europea por una mayoría de la ciudadanía puede ser el inicio de un camino esperanzador hacia la realización de este viejo y utópico sueño europeo. Por modestos e insuficientes que puedan resultar estos primeros pasos, su novedad histórica llama la atención: es el nacimiento de un espacio nuevo de paz y gobierno supranacional de 25 países y con 450 millones de personas como nueva ciudadanía europea fundada en derechos fundamentales, democracia y diálogo internacional.

Llegar a una propuesta común de Constitución ha sido un parto difícil. Ha sido en un proceso condicionado por las reglas de consenso y por los intereses tan distintos y opuestos de los estados miembros. Pero ha ganado la idea de una Europa algo más unida y con instrumentos políticos más amplios de acción colectiva.

El texto propuesto, claro está que no se corresponde plenamente con el ideal que Los Verdes (6% de la Eurocámara); desearíamos un modelo federal europeo con un gobierno europeo que fuera elegido directamente por la ciudadanía europea, con una separación clara de poderes, y con una fácil capacidad de actuación en campos diversos: sociales, ambientales, fiscales, y por encima de las políticas y leyes particulares de los territorios estatales. Pero, sin embargo, no podemos pasar por alto que hay avances significativos en el terreno de los derechos democráticos de ciudadanía y de gobernabilidad.

Al aumentar sustancialmente el poder de codecisión del Parlamento Europeo en decenas de nuevas áreas hasta ahora reservadas a los acuerdos realizados a puerta secreta por parte de los gobiernos en el Consejo Europeo (que también ahora serán más abiertas), no hay duda que ganaremos más democracia, más participación y debate público y más transparencia.

El proyecto de Constitución Europea establece por primera vez un rango e identidad jurídica para la UE que instaura la Carta de Derechos Fundamentales que, entre otros avances, elimina para siempre la pena de muerte, protege los derechos de todo tipo de minorías y establece mecanismos de iniciativas legislativas populares. Tampoco cierra las puertas a la participación europea directa de las nacionalidades sin estado o instituciones regionales, aunque deja la competencia en manos de los estados miembros. Con estos pasos democráticos podremos llevar a Europa más lejos, incluso para intentar corregir las insuficiencias de este texto constitucional en el futuro (a pesar de la unanimidad exigida para la reforma, la experiencia europea ha mostrado que nada es irreversible). En suma, el sí de Los Verdes europeos es un voto exigente para ir más allá de este texto.

En los tiempos que vivimos de violencia y fragmentaciones extremas, no es poca cosa el iniciar un periplo común en la región del mundo con más garantías del bienestar social y con más compromisos con la ecología planetaria, la solidaridad internacional y la paz. No podemos olvidar que la gran mayoría de las tentativas institucionales de enfrentarse con los nuevos dilemas y retos globales han salido de Europa: Kyoto, el Tribunal Penal Internacional, el Tratado de Bioseguridad, el Acuerdo sobre Minas... En un mundo al borde del colapso y que puede que tenga que sufrir otros cuatro años más de Bush, incluso moverse tímidamente hacía más unidad europea se hace más necesaria que nunca.

Tendremos la gran responsabilidad de celebrar el primer referéndum del continente. Un resultado en España de fuerte apoyo ciudadano a la Constitución enviaría un mensaje claro al resto de los países europeos y daría un empuje para seguir construyendo Europa después de la ratificación. Más aún en el contexto de la estrategia de brazos caídos y de lengua caída del Partido Popular ante el referéndum (que preferiría a la camisa de fuerza de Niza). En cambio, un pobre resultado con una muy baja participación o altos niveles de rechazo, reforzaría a las opiniones antieuropeístas, respaldadas principalmente por los partidos conservadores, populistas y de extrema derecha de Europa.

Nuestra responsabilidad está a favor del avance de esta nueva integración política en Europa. A pesar de las insuficiencias del texto, hay que elegir entre continuar progresivamente con el sueño de convergencia o, en cambio, aparcar a la Unión Europea en una crisis paralizante de consecuencias nefastas para un mundo tan frágil como el nuestro.

SI A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

SI A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA LOS VERDES-PARTIDO VERDE CANARIO MANIFIESTAN SU APOYO AL PROYECTO DE CONSTITUCIÓN EUROPEA Y SOLICITA AL GOBIERNO DE CANARIAS UN ESFUERZO PARA DIVULGARLO Y FOMENTAR EL DEBATE PÚBLICO SOBRE EL MISMO.

Ante la importante cita del Referéndum, sobre el proyecto de Constitución Europea, al que se enfrentará la ciudadanía canaria, Los Verdes-Partido Verde Canario manifiestan su apoyo al proyecto y solicitan al Gobierno de Canarias un esfuerzo para divulgarlo y fomentar el debate público sobre el mismo.

Los Verdes europeos piensan que la propuesta de Constitución Europea es de una enorme importancia para avanzar en la creación de una Unión Europea pues viene a reforzar la estructura más política de la Unión, que en el resto de tratados había quedado siempre en un segundo lugar. Por un lado refuerza y da más poder al Parlamento Europeo, como cámara de representación de elección directa y de control político a la gestión. Por otro lado consolida la ciudadanía europea como un todo, en derechos y libertades, avanza con fuerza en la Política Exterior y de seguridad común iniciada anteriormente, vuelve a ordenar los contenidos de las distintas competencias y políticas asumidas por la Unión, consolidando las mismas, y deja la puerta bien abierta para perfeccionar y mejorar la propia Constitución.

Los Verdes- Partido Verde Canario consideran que el proyecto de Constitución Europea es positivo para Canarias, especialmente por las repercusiones de los artículos 330 y 56, de la nueva Constitución , pues suponen un avance respecto al Estatuto Especial de las regiones ultraperiféricas. La condición de región ultraperiférica, al aparecer en la Constitución Europea, formará parte del derecho primario comunitario y por lo tanto, se obligará a considerar esta peculiaridad a la hora de legislar

Los Verdes europeos saben que ésta no es la mejor de las constituciones posibles, pero se ha impuesto la necesidad de avanzar del proyecto europeo y sólo a través de la aprobación de la Constitución, Europa puede avanzar en un modelo político distinto, propio, con valores innatos de nuestra cultura como la Paz, la solidaridad social, la participación en democracia y la defensa del medio ambiente. Los Verdes pensamos que se dan suficientes elementos de esperanza y proyección en la Constitución para apoyarla, sabiendo de partida que es totalmente reformable y que muchos de sus puntos son manifiestamente mejorables.

La aprobación de la Constitución Europea por la mayoría de la ciudadanía canaria puede ser el inicio de un camino esperanzador para encontrar un encaje especial en este viejo sueño europeo en el que, por avatares de la historia, nos encontramos inmersos. Por modestos e insuficientes que puedan resultar estos primeros pasos, su novedad histórica llama la atención: es el nacimiento de un espacio nuevo y unitario de la acción política con gobierno supranacional de 25 países y con 450 millones de personas como nueva ciudadanía europea fundada en derechos fundamentales, democracia y dialogo internacional.

Por todo ello Los Verdes –Partido Verde Europeo han manifestado su apoyo a la Constitución Europea y piden al Gobierno de Canarias un esfuerzo para divulgar el proyecto y fomentar el debate público sobre el mismo.

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LOS VERDES CANARIOS PRESENTES EN EL CONGRESO DE LOS VERDES ALEMANES

LOS VERDES CANARIOS PRESENTES EN EL  CONGRESO DE LOS VERDES ALEMANES Amalia Bosch Benítez, concejala Verde del Ayuntamiento de Sa. Brígica y Cooportavoz nacional de Los Verdes participó el pasado fin de semana en una delegación de Los Verdes-. Partido Verde Europeo, en el Congreso Nacional de los Verdes Alemanes (Die Grünen).

En el Congreso, celebrado en Kiel (noroeste) participaron unos 800 delegados de los Verdes alema-nes, socios gubernamentales de los socialdemócratas del canciller Gerhard Schroeder, con la finali-dad de renovar su dirección de cara a las elecciones legislativas de 2006. Los asuntos internos de los Verdes alemanes fueron debatidos y algunos aprobados y otros rechazados. Se renovó la Ejecutiva que mantiene a los nombres importantes, Claudia Roth y Reinhard Bütikofer al frente, siendo res-paldada su gestión por el 85% de los delegados.

La delegación española, que montó una mesa informativa delante del acceso a la sala del Congreso, estableció numerosos contactos con los congresistas alemanes que se interesaron por la situación actual de los Verdes españoles y se mostraron muy interesados por el reciente cambio político, que según ellos, ha colocado a España, al menos en derechos sociales, a la cabeza de Europa. Todos los periódicos alemanes se hacen eco de las medidas adoptadas por el presidente español y la reper-cusión de la ley de matrimonio entre homosexuales y el progresivo laicismo emprendido por Zapa-tero.

El eurodiputado verde español David Hammerstein en una alocución de unos cinco minutos, arran-có materialmente una salva de apasionados aplausos por su decidido apoyo a la Constitución euro-pea, el apoyo a las medidas de Zapatero, su apoyo al software libre y su rechazo a la instalación de campos de emigrantes en el norte de África. Su discurso europeísta, verde, solidario, crítico e inteli-gente, animaba a los Verdes alemanes, a no tener complejos y a asumir el liderazgo que realmente les corresponde en Europa y en el mundo. En ese sentido agradeció la invitación y fue despedido con otra salva de aplausos.

Amalia Bosch estableció valiosos contactos con congresistas alemanes, dispuestos a venir a las islas para apoyar a Los Verdes Canarios en temas como el turismo sostenible, economía ecológica, vertidos, transgénicos, ciudades sostenibles y conservación del patrimonio.